Como los investigadores médicos y sociales en todo el mundo están advirtiendo, el COVID-19 se añadió a una serie de complejidades de salud y socioeconómicas, creando lo que llaman una sindemia, palabra que fusiona sinergia y pandemia, la intersección histórica entre el nuevo virus y las enfermedades crónicas no transmisibles, más la pobreza, inequidad, discriminación y la debilidad de los sistemas de salud.

Para las personas que enfrentan un factor de riesgo o una enfermedad no transmisible subyacente, tener una infección viral como el COVID-19 tiene serias consecuencias, dijo Felicia Marie Knaul, directora del Instituto de Estudios Avanzados para las Américas de la Universidad de Miami, durante su ponencia en la edición virtual del Roche Press Day 2020.

“Hay un grave problema en cuanto al acceso a los servicios”, afirmó Knaul, quien además está involucrada con el Instituto Mexicano de Salud Pública, como investigadora. “El 75 % de los países tienen interrupciones en los servicios claves para enfrentar las enfermedades no transmisibles y crónicas” (cardiovasculares, respiratorias, cáncer y diabetes). Esto a raíz del COVID-19, pero también de la falta de inversión en servicios de salud, prevención y cuidados paliativos. “Llevamos décadas acumulando este riesgo”.

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El próximo brote de los diagnósticos tardíos

Para muchos, los encierros les crearon un entorno en el que sus factores de riesgo aumentaron: falta de alimentación nutritiva y de actividad física. “Hay un exceso de muertes por la interrupción de los tratamientos médicos”.

Dra. Felicia Marie Knaul, economista e investigadora de salud pública.

Las personas tienen miedo de acudir a los centros de salud, sea para tratamiento o examinación. Las mujeres son una población especialmente afectada. Alrededor de dos terceras partes de las mujeres llegan tardíamente a su diagnóstico y tratamiento de cáncer, en fase 3 o 4.

Esto puede contribuir a la aparición de datos engañosos, subraya Knaul. “Nos guían a pensar, por ejemplo, en la reducción de casos de cáncer de mama y de cérvix en México. Esa reducción no es real”. Lo que indican es que cada vez hay menos mujeres que logran acceder a los servicios de salud a tiempo. “Lo que veremos será una mortalidad indirecta en exceso”. El COVID-19 genera nuevas discapacidades y nos hace más susceptibles.

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¿Cómo fortalecer los sistemas de salud para atender a los nuevos casos de enfermedades crónicas?

No se trata solo de cambiar la terminología, dice Knauf. Requiere repensar los servicios de salud y de seguridad social desde la prevención hasta la paliación.