Los residentes de las comunidades del golfo de Guayaquil no han sufrido los estragos fuertes de la enfermedad del COVID-19, ellos comentaron que durante la pandemia cada persona que llegaba desde Guayaquil a comunidades como Puerto Roma o Punta Piedra se bañaba por completo y se alejaba por unos días como medida de prevención, sin embargo su realidad de estar alejados también provocó carencia en programas de seguridad al navegar, atención en salud y planes sociales para toda la comunidad.

Para llegar a Punta Piedra en carro hay que pasar más de hora y media entre camaroneras, con 30 km de camino lastrado, uno con más piedras que el otro y dependiendo del vehículo demorará más o menos. Allí en esa comunidad viven al menos 400 personas, detalló el presidente de esta comuna, Agapito Risco.

Él explicó que hay muchas carencias como un punto de atención de salud permanente, ya que debido a la marea y los piratas no se puede movilizar cuando surgen estos percances.

En eso coincide Rosa Alvarado, habitante de Punta de Piedra. Ella comentó que ha habido personas que se han puesto mal por diversas enfermedades y han debido esperar a que la marea suba para poder viajar en bote hasta un hospital en Guayaquil y es complicado movilizarse, solo trasladarse en lancha demora más de 20 minutos y con un costo que excede los cinco dólares.

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En tanto que en Puerto Roma residen al menos 1.200 personas. Allí tienen una iglesia, una casa comunal en la que se ha instalado un dispensario médico en el que laboran al menos siete profesionales de la salud.

“Lo que queremos es un centro de salud propio, hay bastantes complicaciones, emergencias de vesícula, accidentes y no tenemos quién nos asista en la emergencia. El que tenemos es en una casa comunal prestada, ya deberíamos tener nuestro propio puesto de salud. Antes venían más médicos, pero ahora por la pandemia ha bajado”, comentó Máximo Carpio, expresidente de la comuna Puerto Roma.

Residentes de Puerto Roma anunciaron que ha aumentado el robo de mariscos, mercadería en el golfo de Guayaquil.  Foto: Jorge Guzmán  Foto: El Universo

Otro de los pedidos de los habitantes de la zona es que haya mayor vigilancia tanto de los militares como de la policía, pues estas zonas son atacadas por piratas que roban desde la pesca hasta pertenencias de labor y motores fuera de borda.

“Nos han robado la pesca, los cangrejos, hasta nuestro dinero. Ya no está habilitado un retén en Punta Piedra, está abandonado, no sabemos qué pasó, ya no hay mucha vigilancia como antes, sí dan vuelta pero los robos a los compañeros son frecuentes”, comentó Antonio, de 55 años.

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A más de esto, madres de familia comentaron que les gustaría que se desarrollen cursos, capacitaciones para sus hijos en temas educativos, de arte para que se motiven a estudiar y seguir aprendiendo.

En Puná se atenderá a la ciudadanía en un hospital, la alcaldesa Cynthia Viteri anunció que ya no deberán perder tiempo en el viaje hasta Guayaquil, serán atendidos en Puná. (I)