El Ministerio de Salud deberá responder el pedido público del Municipio de Guayaquil, gremios empresariales y hospitalarios al Gobierno Nacional para que se permita la importación de vacunas contra el COVID-19.

Abrir la importación de vacunas contra el coronavirus a otros entes que no sean el Gobierno Nacional es una posibilidad que el Ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, dijo en diciembre pasado, pero señaló que podría ser factible a futuro.

“Es posible que cuando pasemos las primeras fases contemplemos la posibilidad no de venta libre pero sí una venta restringida”, dijo el funcionario, quien refirió que sería preciso enmendar los contratos con cada una de las farmaceúticas para que la empresa privada, universidad y gobiernos autónomos descentralizados se encarguen de la compra, administración y la vacunación.

También al finalizar la tarea encomendada por el gobierno de Lenín Moreno, los veedores de la fase cero de la vacunación contra el coronavirus creyeron prudente abrir la importación privada y así lo aconsejaron entre sus conclusiones.

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El Comité de Transparencia, creado tras la llegada de las primeras vacunas por pedido del presidente Lenín Moreno, estuvo integrado por Gonzalo Mantilla, Carlos Montúfar, Carlos Ortega y Carlos Loayza.

Gobiernos latinoamericanos como Colombia, Perú y México ya han dado pasos para permitir la acción de privados en vacunación debido a la pandemia del SARS-CoV-2.

En Colombia, el pasado mes de enero, se presentó un borrador de decreto ejecutivo para permitir que distritos, municipios y departamentos, así como las personas de derecho privado, puedan hacer compras de biológicos. En el segundo caso, después de que termine la primera fase del Plan Nacional de Vacunación, explica la revista Semana. Sin embargo, el gobierno colombiano ha manifestado que solo será posible hasta el segundo semestre de este 2021.

En Perú, el pasado 13 de enero se emitió el reglamento para el registro sanitario condicional de productos biológicos. En la práctica eso significaba la oportunidad para que el sector privado pueda hacer importaciones en paralelo al Estado, es decir, un laboratorio o droguería privada en Perú podría presentar una solicitud para importar y comercializar la vacuna contra el COVID-19, de acuerdo a expertos de salud consultados por la revista Gestión.

Sin embargo, el 17 de febrero, el actual ministro peruano Óscar Ugarte indicó que no está autorizada la importación de vacunas por parte de las empresas privadas debido a que podría alterar el proceso de vacunación actual. Además que se está evaluando la participación de privados en la aplicación de las dosis.

En México, esta autorización para negociar directamente con cualquier farmacéutica en la importación de vacunas está vigente desde el 25 de enero del 2021.

Permite que adquieran vacunas “los Gobiernos de las entidades federativas en su calidad de autoridades sanitarias, así como las personas físicas y morales de los sectores social y privado”. Para ello, estos actores deberán presentar los contratos que suscriban con las farmacéuticas autorizadas en México, informar de las dosis adquiridas y aplicadas y respetar el calendario de prioridad por grupos poblacionales proyectado por el Ejecutivo federal.

Solo de farmacéuticas a gobiernos

La adquisición de vacunas contra el coronavirus está centralizada porque se conoce que las dosis no sobran en el mundo y el interés es que los gobiernos puedan vacunar a la mayor cantidad de personas de manera gratuita, de acuerdo a los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud.

Además, la posibilidad de que el sector privado negocie directamente con las farmacéuticas depende de la demanda y de las agencias sanitarias de cada país. (I)