“¡Ambato!”, “¡Latacunga!”, “¡Riobamba!“ son parte de los destinos que volvieron a vocear los vendedores de cooperativas que ofertan sus servicios en los pasillos de la zona de boleterías de la terminal terrestre de Guayaquil, la tarde de este jueves 30 de junio, a partir del acuerdo alcanzado entre movimientos indígenas y el Gobierno nacional.

Las protestas, que se habían extendido por 18 días, mantuvieron las operaciones paralizadas de alrededor de 40 cooperativas que funcionan en esa terminal.

Estas movilizaciones motivaron el bloqueo de varios corredores viales que conducen de la Costa hacia la Sierra y Amazonía ecuatoriana y con ello, los buses de cooperativas interprovinciales no podían trasladarse de Guayaquil hacia ciertas ciudades del callejón interandino y zona amazónica.

A partir del acuerdo entre grupos de indígenas y Gobierno, las boleterías de ciertas cooperativas como Trasandina, Flota Pelileo, entre otras, empezaron a expender boletos. A su vez, usuarios acudieron a comprar pasajes o consultar sobre horarios para hacer sus reservas en unidades que se despacharán en las próximas horas desde esa terminal matriz.

Publicidad

En 16 días de paro nacional, la Fiscalía ha abierto 290 procesos en el contexto de las manifestaciones

Asimismo, hubo expectativa entre choferes que debieron permanecer más de quince días varados en el Puerto Principal a expensas del cese del paro.

José Luis Chasi, comerciante, contó que debió permanecer quince días en casa de conocidos a la espera de que se reabran las vías.

Al conocer del levantamiento de protestas, él acudió a comprar su boleto para dirigirse a Latacunga. “Un alivio, había la incertidumbre porque uno estaba aquí solo”, dijo el ciudadano tras adquirir un boleto en Trasandina.

En la cooperativa Trasandina, sus dependientes comenzaron a vender boletos para la salida de una primera unidad a las 15:30. Ese bus partió con el 30 % de ocupantes aproximadamente, indicó.

Publicidad

En la boletería, uno de los choferes de la cooperativa, David Chávez, contó que pasaron penumbras con problemas de alimentación durante 17 días. Él y otros ocho colegas debieron pernoctar en unidades de buses, contaron.

“Nadie se preocupó por nosotros, gente que movemos el país, no tenemos plata para la comida y peor para un hotel. Voy a llegar a los 17 días a la casa”, comentó Chávez.

Otro usuario, Geovanny Cayapa, dijo que en los últimos días estuvo preocupado por la extensión de las protestas que lo mantuvieron alejado de Puyo, donde reside. Él estuvo un mes en Galápagos, ayer volvió a Guayaquil y hoy apenas conoció del acuerdo se dirigió a la terminal para retornar a su casa.

Para ello, adquirió el primer boleto que encontró de la cooperativa Flota Pelileo para movilizarse hacia Ambato y luego buscar otro bus hacia su destino final.

Publicidad

Gobierno bajará cinco centavos más al diésel, a la extra y a la ecopaís; y el movimiento indígena acepta terminar el paro nacional

Cristian Carriel, director de terminales de Guayaquil, dijo que con las movilizaciones indígenas se evidenció un decrecimiento del 50 % de pasajeros, pero con la firma del acuerdo entre los involucrados hay expectativa de la reanudación paulatina de cooperativas que han permanecido con operaciones paralizadas sobre todo de la Serranía y Amazonía.

Algunas cooperativas que tienen unidades en la urbe han reanudado sus actividades, mientras otras que tienen sus buses en otras ciudades se espera que lo hagan en las próximas horas o a partir de mañana viernes, 1 de julio, dependiendo del desbloqueo de vías.

En la cooperativa Transporte Touris San Francisco Oriental, que se moviliza a Lago Agrio (Sucumbíos), volvieron a abrir sus boleterías para atender a los clientes. Los buses se esperaba que arriben desde la frontera norte para retomar las salidas desde Guayaquil a partir de este viernes 1 de julio

Con el paso de los días, el movimiento de pasajeros en la terminal se espera incrementar a las cifras que se mantenían antes de las jornadas de protestas. En redes sociales de la fundación Terminal Terrestre habrá información actualizada de los cambios en operaciones. (I)