La ola de calor de Guayaquil y la alta radiación que la ha acompañado en las últimas semanas ha disparado la demanda de productos que buscan proteger la piel del rostro y del cuerpo que está expuesta al inclemente sol.

Hasta el 12 de abril, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) mantiene vigente una advertencia meteorológica en la que se prevé un incremento de la temperatura ambiente en gran parte de la región Litoral y en sectores específicos de la Sierra.

Desde que comenzó abril, la entidad ha alertado de alta radiación en la provincia de Guayas y se ha recomendado evitar la exposición entre las 10:00 y las 15:00.

Asimismo, para Guayaquil se han estimado temperaturas que superen los 30 grados. En esta última semana, en estaciones meteorológicas de la ciudad se ha llegado a 32 grados con sensación térmica que puede bordear los 40 grados.

Aumento de la demanda de protectores solares

Trabajadores de distribuidoras farmacéuticas ubicadas en el centro de la ciudad indicaron que la demanda ha hecho que la rotación de los productos se acelere en la última semana. En una de las distribuidoras de la calle Ximena, por ejemplo, la percha principal se reordenó para mostrar diferentes opciones de sueros orales y los protectores solares faciales y para todo el cuerpo.

“Aquí la gente viene a preguntar bastante por protectores solares, más para los niños”, comentó una vendedora.

Presentaciones en espray son cotizadas por usuarios. Los precios van desde $ 15 hasta más de $ 35. Foto: El Universo

Los precios varían según la gama y el tipo de producto. “Las personas han entendido que el protector solar no es solo para la playa, sino que hay que usar día a día”, manifestó una trabajadora.

Las opciones más económicas se encuentran desde aproximadamente $ 15. Los protectores de gama media, los más solicitados, oscilan entre $ 17 y $ 30.

En el segmento dermatológico, los valores pueden superar los $ 40, dependiendo de la marca y los beneficios adicionales.

Preferencias de los consumidores y tipos de protección

Otra vendedora señaló que, en cuanto a la preferencia de los consumidores, la tendencia apunta a protectores con factor de protección alto, principalmente SPF 50 o superior. A esto se suma que sea de aplicación rápida, que sea ligero y que se pueda reaplicar.

“Hay clientes y clientes. Hay unos que buscan protectores bastante pesados, que les dejen la cara blanca porque dicen que ahí sienten protección. Otros buscan alguno que soporte el sudor porque dicen que, aparte de los rayos del sol, uno suda y eso se sale”, comentó.

María Valeria Armijos adquirió en esta última semana un protector solar adicional al que usa regularmente para sus actividades diarias. Hasta mediados de marzo, la joven solo protegía su rostro contra la radiación. Ahora se aplica bloqueador en zonas del cuello y escote.

“Compré uno de SPF 100, el de máxima protección, porque un día, al salir a almorzar, en una caminata de menos de 500 metros al mediodía me quemé el escote y los hombros. El sol estaba tan fuerte que me quedó una marca terrible y desde ahí dije que no podía negociar el tener un bloqueador en la cartera”, comentó.

Durante el fin de semana, Armijos indicó que recorrerá diferentes distribuidoras y locales en el centro para comparar precios y comprar el mismo producto, pero en versión infantil para sus dos hijos.

“Voy a mandarles el bloqueador en la mochila ahora en los vacacionales y para las clases que ya empiezan a fin de mes”, mencionó.

El colaborador de una distribuidora farmacéutica de la calle Boyacá explicó que hay protagonismo de los protectores faciales frente a los corporales. Las versiones con color o en gel figuran entre las más requeridas. Estos productos, por ejemplo, son los que superan los $ 35.

En las distribuidoras farmacéuticas del centro de la urbe también reportan una mayor salida de presentaciones prácticas, como barras y espráis, que facilitan la reaplicación durante el día, especialmente en jornadas laborales o actividades al aire libre.

Jorge Reina acudió este sábado a uno de estos establecimientos para cotizar un producto en aerosol. “Mis nietos tienen un producto americano que es en espray, como un desodorante, y veo que mis hijos cada que pueden le ponen eso en la carita y lo veo bien práctico. Ahora vine a ver si encuentro uno similar y también ver el costo a ver si me alcanza”, dijo el guayaquileño. (I)