El terremoto había acabado y la losa quedó tan cerca de la cara de Vanesa Baque que sentía claramente cómo la respiración le rebotaba en el cemento. Era asfixiante.
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Vanesa Baque y Segundo Pin quedaron atrapados en el centro comercial Felipe Navarrete y, una década después, aún viven con los recuerdos de aquella noche.


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El terremoto había acabado y la losa quedó tan cerca de la cara de Vanesa Baque que sentía claramente cómo la respiración le rebotaba en el cemento. Era asfixiante.