Más de diez patrulleros y quince motorizados de la Policía llegaron la noche del sábado al bloque 8 de Bastión Popular, en el noroeste de Guayaquil. Ocurrió luego de que algunos moradores reportaran una fiesta que se tomó también la calle.

Se celebraban los 15 años de un joven y su familia había cerrado la vía para colocar sillas, para que los invitados, unas 50 personas, aproximadamente, pudieran disfrutar del festejo, pues la madre del adolescente manifestó que la casa era pequeña.

Cuando llegaron los uniformados, los invitados debieron recoger la sillas y acudir a un solar cercano para seguir con la fiesta, dijo la anfitriona, quien aclaró: “Nadie fue malcriado con los policías; cuando nos pidieron que nos retiremos eso fue lo que hicimos... Yo les pedí que me dejaran repartir la comida, pero insistieron en que salgamos”.

La madre del cumpleañero aseguró que a la vuelta de su casa se instaló otra fiesta en la calle e indicó que pese a que los policías acudieron y los invitados se retiraron momentáneamente volvieron a ocupar la calle y se quedaron hasta el amanecer festejando.

Publicidad

El coronel Fabricio Silva, jefe del Distrito Pascuales, acudió ayer al sector para recordar a los moradores que este tipo de reuniones masivas estaban prohibidas y pidió tomar conciencia de los contagios que se han incrementado.

En Guayaquil se han reportado 20.053 infectados con COVID-19, de los 220.349 casos confirmados a nivel nacional, según cifras del Ministerio de Salud con corte al 9 de enero. Además, 14.177 han fallecido en el país por este virus.

Silva sostuvo que cada fin de semana atienden entre 20 y 30 de esta denuncias en su zona, en Pascuales.

Ahí, la madre del quinceañero aseguró desconocer que quienes inciten u organicen fiestas en la calle serán multados por el Municipio con $ 2.800, como ya ocurrió la semana pasada con los propietarios de al menos cuarenta casas en el sector de Cristo del Consuelo, sur de Guayaquil.

En esa zona, en la Calle 8, se realizó una fiesta masiva para recibir el nuevo año, irrespetando las medidas de prevención del COVID-19, como el distanciamiento social y el uso de mascarillas.

Este fin de semana, en el mismo sector del sur, se convocó a otra fiesta y a un bingo, a través de redes sociales, para recaudar fondos para los vecinos multados. Querían recoger fondos con el juego, música, venta de comida y licor.

Publicidad

Las mesas y asientos plásticos estaban colocados para los jugadores de bingo en las veredas. No obstante, esta actividad fue impedida en otro operativo realizado por la Policía en conjunto con la Dirección de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil.

Ante la presencia de los uniformados, los vecinos empezaron a guardar los enseres, algunos subían las sillas por los balcones, de acuerdo con un video que compartió el cabildo en sus redes sociales.

Entre las 19:00 y las 21:30 del sábado, la Policía también recorrió otros sectores del Cristo del Consuelo para evitar que se instalen los bailaderos y que cumplan con las recomendaciones de bioseguridad. En Lizardo García y la E, Sedalana y Tulcán, y Antepara y Sedalana, se decomisaron 28 jabas de cerveza y se clausuraron una casa y una licorera que no tenían permisos municipales.

Además, 150 personas que estaban aglomeradas en grupos y otras 90 personas que ingerían licor fueron retiradas de la vía pública.

“Lo que queremos hacer es que las personas ya vayan tomando precaución y conciencia de que no pueden estar haciendo fiestas, no pueden vender bebidas sin permiso”, dijo Laura González, de la Comisaría Tercera de la Policía, durante el operativo.

En otros sectores también se realizan cumpleaños y reuniones entre amigos los fines de semana sin las medidas de bioseguridad, causando que los contagios se multipliquen y que los hospitales colapsen. (I)