La captura del depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 3 de enero de 2026 ha conllevado a un giro total en la política petrolera del país caribeño en menos del chavismo desde hace casi tres décadas.
Estados Unidos, al frente de la operación que condujo a la extracción de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en menos de cincuenta días ha logrado desplazar a China y a Rusia de los lugares que ocupaba en el mercado energético de Venezuela.
Publicidad
El medio Monitoreamos cita un informe de Transparencia Venezuela que publica que Estados Unidos se convirtió en enero de 2026 en el principal comprador de petróleo venezolano, desplazando a China por primera vez en años.
Las exportaciones promediaron cerca de 800.000 barriles por día, de los cuales 286.000 bpd fueron adquiridos por Washington, mientras que los envíos a China cayeron a 156.000 bpd.
Publicidad
El informe señala que China, “históricamente el principal destino del crudo venezolano, comenzó a retirarse selectivamente del mercado tras el control estadounidense sobre la comercialización del petróleo”.
Rusia, otro aliado de Venezuela, en décadas, “también perdió terreno”.
Recuerda el documento que en 2025 había monopolizado el suministro de diluyentes para la mezcla de crudos pesados, pero en enero de 2026 “fue desplazada completamente por Estados Unidos como principal proveedor”.
A mediados de enero, el diario El Mundo, de España, citando un informe del banco estadounidense Morgan Stanley, revela que el Gobierno de Maduro estaba cediendo a empresas chinas las mayores reservas para explotación no controladas por la empresa estatal PDVSA.
Detallaba el documento que “los derechos concedidos a la china Sinopec llegan a los 2.800 millones de barriles de petróleo y es la más privilegiada después de PDVSA".
Le seguía la estatal rusa – Rosneft- con 2.300 millones y, la tercera, la también china CNPC con 1.600 millones.
Petróleo venezolano camino a Estados Unidos
El informe de Transparencia Venezuela “confirma que Estados Unidos refinó y comercializó parte del crudo venezolano bajo un acuerdo que permite procesar hasta 50 millones de barriles”.
Los ingresos generados —unos 500 millones de dólares— fueron administrados por traders autorizados.
De ese monto, “300 millones fueron transferidos a Venezuela el 19 de enero, mientras que 200 millones permanecieron temporalmente en Qatar para evitar embargos”.
Donald Trump, mandatario de Estados Unidos, afirmó el jueves 19 de febrero que 50 millones de barriles de petróleo están en camino hacia Houston, algo que considera “fantástico” para Venezuela.
“Nos llevamos 50 millones de barriles de petróleo. Están flotando en este momento y en barcos extremadamente grandes hacia Houston”, manifestó Trump en Georgia.
Esta es la emergencia nacional que decretó Donald Trump por las ventas de petróleo de Venezuela
Hace un mes, aproximadamente, según reseña la agencia EFE, el Gobierno de Trump emitió una licencia general que levantó las sanciones a algunas transacciones comerciales con crudo venezolano, “allanando el camino para que las principales petroleras estadounidenses vuelvan a operar en el país suramericano”.
Hay condiciones, reglas nuevas. Se ha dicho, por ejemplo, que los contratos que las empresas estadounidenses logren con el Gobierno de Venezuela o PDVSA, la petrolera estatal, deben ser regidos por leyes estadounidenses y establecer que cualquier resolución de disputas se haga en Estados Unidos. (I)