El Departamento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos avanza hacia la autonomía energética al seleccionar dos bases militares como posibles sedes para instalar microrreactores nucleares. La iniciativa busca reducir la dependencia de redes eléctricas comerciales y asegurar el funcionamiento continuo de instalaciones estratégicas.
Las sedes elegidas son la Base de la Fuerza Espacial Buckley y Base de la Fuerza Aérea Malmstrom, que fueron seleccionadas tras un análisis técnico que evaluó factores como seguridad nuclear, infraestructura disponible y necesidades operativas.
El proyecto forma parte del programa Energía Nuclear Avanzada para Instalaciones (ANPI), desarrollado en conjunto con la Unidad de Innovación de Defensa. La meta es desplegar microrreactores nucleares de nueva generación dentro de instalaciones militares para garantizar suministro eléctrico constante, incluso en escenarios de crisis o interrupciones externas.
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Los microrreactores nucleares son sistemas de generación de energía de menor escala que las plantas tradicionales, diseñados para operar de forma segura, continua y con bajo mantenimiento. Su tamaño compacto permite instalarlos en bases remotas o críticas, donde la estabilidad energética es fundamental.
A diferencia de los sistemas tradicionales, estos reactores serán instalados, operados y eventualmente desmantelados por empresas privadas, bajo supervisión del Gobierno.
El análisis técnico fue realizado por especialistas del Departamento de la Fuerza Aérea y el Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico, que determinaron que ambas bases cuentan con las condiciones adecuadas para integrar este tipo de tecnología.
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En los próximos meses, cada instalación será emparejada con un proveedor tecnológico específico, en función de sus necesidades energéticas.
El plan contempla que los primeros microrreactores estén operativos hacia 2030 o incluso antes.
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Según autoridades del programa, este modelo busca fortalecer la seguridad energética de las plataformas militares y evitar que fallas en el suministro eléctrico afecten misiones clave. (I)




