Aunque el servicio de chat WhatsApp, propiedad de Mark Zuckerberg, asegura a los usuarios que nadie puede ver sus mensajes, la empresa tiene una amplia operación de monitoreo y comparte información personal con los fiscales estadounidenses, de acuerdo a una investigación de ProPublica.

WhatsApp completó en el 2016 el proceso para encriptar sus mensajes de extremo a extremo, que implica que la app de mensajería sólo permite que una vez que el emisor envía un mensaje, este queda cifrado de forma que solo puede ser desbloqueado por el receptor. La web ProPublica asegura que las garantías que ofrece la compañía tecnológica “no son ciertas” y que tiene un extenso equipo de trabajadores que examinan millones de contenidos enviados por sus usuarios. Facebook afirma que la denuncia se debe a un malentendido del medio de comunicación.

“WhatsApp tiene más de 1.000 trabajadores contratados, que llenan pisos de edificios de oficinas en Austin, Texas, Dublín y Singapur. Sentados frente a las computadoras en grupos organizados por asignaciones de trabajo, estos trabajadores por hora utilizan un software especial de Facebook para examinar millones de mensajes, imágenes y videos privados. Emiten juicios sobre cualquier cosa que aparezca en su pantalla, reclamos de todo, desde fraude o spam hasta pornografía infantil y posibles conspiraciones terroristas, generalmente en menos de un minuto.”, escribió ProPublica. Estos moderadores no son empleados directos de WhatsApp o Facebook, sino que son contratistas que trabajan por $16,50 la hora y están obligados a guardar silencio sobre su labor.

Moderación de contenido

La experiencia de ser moderador de contenido de WhatsApp en Austin es idéntica a ser moderador de Facebook o Instagram, según entrevistas con 29 moderadores actuales y anteriores. En su mayoría en sus 20 y 30 años, muchos con experiencia previa como empleados de tiendas, inspectores de comestibles y baristas, recoge el reportaje de esta agencia de noticias independiente que hace periodismo de investigación..

Los moderadores son contratados y empleados por Accenture, un gran contratista corporativo que trabaja para Facebook y otros gigantes de Fortune 500. Los listados de trabajo anuncian puestos de “Revisión de contenido” y no mencionan Facebook o WhatsApp. Los documentos de empleo enumeran el título inicial de los trabajadores como “asociado de moderación de contenido”. Se instruye a los moderadores para que le digan a cualquiera que les pregunte que trabajan para Accenture y se les exige que firmen acuerdos de confidencialidad amplios.

Los trabajadores tienen acceso solo a un subconjunto de mensajes de WhatsApp: los que los usuarios señalan y reenvían automáticamente a la empresa como posiblemente abusivos. La revisión es un elemento en una operación de monitoreo más amplia en la que la empresa también revisa el material que no está encriptado, incluidos los datos sobre el remitente y su cuenta, precisa la investigación de ProPublica.

De acuerdo a Carl Woog, director de comunicaciones de WhatsApp, la red social no considera este trabajo como una “moderación de contenido”, algo que sí está contemplado entre las prácticas de Facebook e Instagram, por ejemplo. La gran diferencia es que en los casos de estas dos últimas redes los mensajes no están encriptados.

Por otro lado, ProPublica también indicó que WhatsApp comparte ciertos datos privados con entes judiciales, como el Departamento de Justicia de Estados Unidos. (I)