En años recientes el rock ha tenido un inesperado auge respaldado por circunstancias sociales y políticas que llevan a la juventud a querer expresarse y ser escuchada.

En pleno 2026, la banda que ha tomado la bandera de la rebeldía se llama Geese. Proveniente de Brooklyn, Nueva York, con un sonido que bordea el indie y el art rock, la agrupación lideró todos los listados de crítica especializada y de popularidad del año anterior, gracias a Getting Killed, su cuarto álbum de estudio, publicado a finales de 2025.

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El presente luce radiante para el grupo conformado por Cameron Winter (voz, teclado y guitarra), Emily Green (guitarra), Dominic DiGesu (bajo) y Max Bassin (batería). Obtuvieron el premio a mejor agrupación internacional en los BRIT Awards, donde su discurso de agradecimiento incluyó fuertes declaraciones con respecto a las leyes migratorias en su país y se mostraron a favor de Palestina sin temor alguno.

Estuvieron en el popular circuito Tiny Desk Concerts, de NPR (National Public Radio, de EE. UU.), y fueron parte estelar del cartel del Festival de Coachella, siendo uno de los más destacados actos, gracias a su reversión de Baby, original de Justin Bieber.

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En una entrevista exclusiva con este Diario, Emily, Dominic y Max se mostraron graciosos e irreverentes, pero sobre todo sinceros y con ideas claras con respecto a cómo aprovechar la visibilidad que se han ganado en estos momentos.

Durante la amena charla, Dominic reveló que su madre, pese a ser de nacionalidad china, nació en Ecuador, hecho que marcó su infancia, ya que visitó nuestro país en múltiples ocasiones, mencionando tener los mejores recuerdos de esa etapa de su vida.

Ahora que han pasado de ser una banda local a una de las más importantes del mundo, ¿todavía se ponen nerviosos antes de un concierto?

Emily: No. La última vez que sentí nervios antes de un show fue en el set de Jimmy Kimmel Live! porque nunca habíamos hecho ninguna aparición en TV, así que no sabía qué esperarme.

Están en el medio de una gira mundial, ¿cómo les ha ido hasta ahora?

Geese, la banda de rock del momento, dice sentirse bien con que “dejen de escucharlos, si no están de acuerdo con ellos”. Foto: Cortesía

Max: Aunque es algo demasiado ocupado, nos ha ido muy bien. Es increíble ver cómo la gente corea las canciones, eso no pasaba antes. A veces cantan mucho más fuerte de lo que nosotros estamos tocando, así que es emocionante.

Hasta ahora, ¿cuál fue el público más difícil y cuál el mejor?

E: Tal vez Praga. Fue un buen show, aunque un poco hostil.

M: Sin duda, el mejor fue Manchester.

Sobre Getting Killed… Ha sido aclamado por la crítica de manera incesante. ¿Cómo fue el proceso creativo y la invención de este álbum?

M: Fue muy divertido. En realidad lo hicimos bastante rápido. Por lo general nos demoramos mucho, pero en esta ocasión preferimos preocuparnos por disfrutarlo. Además de eso, estuvimos en un estudio que no conocíamos muy bien y quisimos aprovecharlo lo más posible. Tenía equipos de gama alta y eso nos permitió experimentar. Había muchas cajas de ritmo, bongoes, percusión y eso se convirtió en el núcleo de todo, probar ritmos nuevos con nuevos elementos percutivos y añadir las tomas de bajo para construir todo desde ahí, incluso decidimos que las voces de Cameron giren alrededor de eso. Su manera de cantar suele ser un poco dispersa, así que procuramos que encaje en estos tempos.

¿En algún momento pensaron que este álbum sería trascendental para ustedes?

Dominic: No sé si mientras grabábamos pensamos que este disco sería especial. Creo que todo esto ocurrió como algo al azar, fue de igual manera para nosotros en el proceso.

¿Cuál es su canción favorita del álbum?

E: Me divertí mucho durante la grabación de Cobra. Por supuesto, en el registro de guitarras es cuando más trabajo tengo, pero en esta canción todo fue muy espontáneo y resultó como quería.

D: La mía es Half Real.

M: Para mí es Au Pays du Cocaine. Queríamos tener una buena toma en vivo, todos tocándola y al final, creo que la que elegimos fue la número 17 (entre risas). Nos demoramos un día entero para tener una buena grabación de cada uno, solo agregamos ciertos detalles, pero lo que escuchan en el disco, los bajos, baterías, algunas frases de guitarras, es todo lo que logramos ese día.

Lo mismo nos pasó con Long Island City Here I Come, Cameron tenía la estructura de la canción, pero la terminamos armando como banda, así que al llegar al estudio todo fluyó en una gran jornada de grabación. Esa también fue muy divertida.

Con todo el éxito que ha tenido Getting Killed, ¿creen que hay pros y contras sobre la fama?

M: Bueno, nos gustaba terminar los conciertos y poder conocer a la gente que iba a vernos. Ahora no podemos hacerlo. La gente se ha vuelto un poco irrespetuosa o solo quieren tomarnos fotos y pedirnos autógrafos para venderlos, lo cual se aleja de lo que quisimos desde el inicio, que era conectar con nuestro público.

E: Antes podía caminar de manera discreta por los lugares en los que nos presentábamos. De por sí me es difícil mantener conversaciones, no soy alguien con una batería social tan alta…

D: Creo que ese es el principal problema. Las interacciones con la gente que no necesariamente son fanáticos, sino que solo tratan de hacer dinero con nuestros autógrafos y todo eso.

¿Y los pros?

E: Durante este último año ha habido instancias en las que he notado que lo que hacemos con la banda ha sido inspirador para otras personas, que no hemos desperdiciado nuestro tiempo.

M: Poder ir a los BRIT Awards a abogar por la liberación de Palestina y que eso le importe a los demás.

¿Cuáles han sido las repercusiones luego de haber dicho eso?

M: Además de ser censurados por la televisión internacional, nada. Parece que no a mucha gente le gusta hablar sobre ese tema.

Fue bueno ver a muchos enojados por eso. Empecé a recibir un montón de mensajes de personas enfurecidas al respecto.

Hay gente que se enoja y hay otros que se interesan.

M: Sí. Si decir estas cosas hace que la gente que no está de acuerdo con nosotros decida no escucharnos, me siento bien con eso. No me interesa. Prefiero no gustarles.

¿Creen que el mundo necesita arte?

E: Sin lugar a duda. Necesitamos comunicarnos de manera efectiva, y el arte ayuda a que nos conectemos unos con otros… También están el amor y los ideales, todo eso, pero el arte mejoró mi vida y la de la mayoría de personas que conozco.

M: Estoy de acuerdo. Es bueno para manejar nuestras emociones, pero a su vez nos sirve como escape de ellas cuando estamos pasando por algo complicado, así que es bueno tener ambas alternativas.

Lo que hace especial el arte son las diferentes perspectivas y todos tenemos una distinta, eso ayuda a muchos a entender lo que ocurre en el mundo. Es importante por múltiples factores.

Dicho eso, ¿necesitamos más amor o más arte?

E: ¿Por qué no ambos? (Entre risas).

M: Sí, ¿por qué no? The Beatles hicieron ambas cosas. Morrissey (vocalista de The Smiths) no pudo con ambas. Ahí tienes dos ejemplos de estos casos (entre risas).

¿Qué le dirían a la gente de Ecuador?

M: Dios bendiga a Ecuador. No he regresado desde los cuatro o cinco años, pero mi abuela y mi tío han ido con frecuencia, así que espero que esa sea una buena excusa para poder regresar. De verdad espero poder ir pronto. (E)