Un 13 sintió que su vida se iba junto a la de su madre, un 13 también dio vida a su vida y ahora el 13 es el número de poemas que componen su primer libro. Sara Arana, conocida en el mundo artístico como ‘La abogada del rap’, presentó recientemente su obra HipHop es vida, bajo el sello editorial de Cadáver Exquisito.

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“Estos trece poemas están inspirados en mi vida, y en este proceso de la pandemia yo misma me daba esa fuerza, que en algún momento hubiera querido que alguien me diera: ámate un poco más, sé fuerte. Lo que yo me quería decir lo escribí en algunos poemas”, expresa en una entrevista para este Diario.

El nombre de su obra es un homenaje a un género que —dice— ha estado estereotipado por mucho tiempo. “Se lo relaciona con el pandillerismo, las drogas, el sexo; y no es así”. Su misión como “abogada del rap” es cambiar ese concepto con letras y escritos que sugieran un mundo sin violencia y en resistencia. “El hiphop puede salvar muchas vidas”, reflexiona, sobre el género que le ha permitido desahogar todas sus emociones.

Como las olas del mar, Me rindo para rendir, Salomé, Me toca a mí y Amor propio son algunos de los poemas que forman parte de su libro, que deja al descubierto la esencia de Arana, pero también su historia de vida.

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“Hice el libro esperando que las personas que lo lean puedan ver que todos somos artes, que nadie puede bajar nuestra autoestima, que nadie puede hacernos sentir menos, que todos somos importantes. La finalidad del libro es que la gente me conozca un poco, pero que también la gente quiera conocerse a sí misma y hablarse más bonito, quererse un poco más”, afirma la guayaquileña de 24 años.

Sara Arana es una rapera y poeta guayaquileña de 24 años. Foto: Mishell Sánchez

Arana es una madre, poeta y rapera que ha atravesado por duros momentos, especialmente en su infancia y adolescencia. Cuenta que su madre falleció el 13 de mayo de 2012. “Ella se quitó la vida un Día de las Madres; yo odiaba esa fecha (...). Todo lo que tuvimos que vivir después de esa muerte fue mucho más traumante”, confiesa la artista, que también recibió ayuda del Cepam.

Con la ayuda de ellos me di cuenta de que la muerte de mi mamá había sido un femicidio, pues un hombre puede trabajarte psicológicamente hasta el punto de hacerte sentir que no vales”, menciona la también activista feminista y defensora de los derechos humanos.

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Sin embargo, todo dejó de ser tan oscuro hace dos años con la llegada de su bebé, quien decidió llegar a este mundo un día 13. “Era como una señal”, dice.

Su acercamiento con la escritura surge desde muy pequeña, cuando tomaba papel y pluma para escribir sus primeros versos, como un pasatiempo apreciado. Agradece al arte por haber sido ese soporte constante en su camino: “El arte es una herramienta muy importante, el arte salvó mi vida”.

Su experiencia con su libro no fue diferente a la que lleva practicando hace años con la música. “Mientras escribía los poemas los rapeaba (...). El rap es poesía, es revolución, el rap es amor”, apunta.

“El papel aguanta todo, el papel aguanta lo que a veces nos da cosa decirle a otras personas (...). Todo lo que escribo es todo lo que yo vivo”, añade.

HipHop es vida se encuentra a la venta en La madriguera, Librería Española, Tolstói Librería, Fondo de Cultura Económica y en La casa morada. (I)

Mientras escribía los poemas los rapeaba (...). El rap es poesía, es revolución, el rap es amor

Sara Arana