En abril de 2021, Kim Kardashian alcanzó el estatus de milmillonaria por primera vez, según anunció la revista Forbes, que de paso la incluyó en su lista de magnates del mundo, donde ya estaba su hermana menor, Kylie Jenner.

En ese tiempo, el éxito se le atribuía a los ingresos que Kim recibía por KKW Beauty y Skims, además de sus ganancias por el programa de telerrealidad Las Kardashian y contratos de publicidad.

Y ahora, Skims ha doblado su valor, que ha sobrepasado los $ 3 000 millones. Las ventas de la marca aumentaron en un 90 % en 2021. La revista británica Glamour lo atribuye a la extrema comodidad de la lencería y la ropa para dormir, “las indispensables del confinamiento”.

La modelo Saige presenta la marca Skims, de Kim Kardashian. Foto: El Universo

“Este último resultado de fondos nos permitirá enfocarnos en más innovación y soluciones para nuestros clientes y ser una fuente más confiable de recursos para ellos”, dijo Kim en un comunicado electrónico.

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Skims apenas está en su tercer año de vida, pero ya ha visto muchas colecciones exitosas y nuevas líneas. En 2020 incursionó en ropa cómoda para la casa, pijamas, calentadores y conjuntos a juego para las parejas, en la coyuntura de la pandemia y el aislamiento por el coronavirus. Aunque sus últimos éxitos apuntan a un “brasier escultor” y a la colección Fits Everybody (’le queda a todo el mundo’).

La marca vende ahora sets “básicos”, con pulóveres, saltos de cama y cuellos de tortuga. Pero la ropa interior es la reina del negocio, mientras que las fajas decayeron. ¿Quién las quiere para hacer teletrabajo?

La mejor vendedora es, por cierto, la propia Kim, quien no duda en modelar las novedades en su cuenta de Instagram, donde 283 millones de seguidores la ven. Así espera alcanzar una ganancia de $ 400 millones en 2022.

La celebridad y empresaria, que anunció hace ya un año su deseo de divorciarse de Kanye West (que ahora sale con la actriz y modelo Julia Fox), continúa trabajando sin pausas. Ella también tiene nueva pareja, Pete Davidson.

Kim sería la primera en admitir que le ha ido muy bien. En la entrevista y portada que le hizo Forbes en 2016, expresó: “No está mal para una chica sin talento”.