Nació y creció en el seno de una familia en la cual la actuación y la cultura forman parte de ella. El rostro del mexicano Héctor Suárez Gomís es conocido, principalmente para quienes han visto a varios de sus personajes, entre ellos, Hugo Lombardi en Betty en NY; y Luis Casas en 100 días para enamorarnos, ambas producciones disponibles en Netflix y Ecuavisa.

Hablando en números, suma 48 años de trayectoria, se vinculó a la industria cuando tenía 5. Una de sus facetas más conocidas es como actor, pero también se desempeña como director, conductor, músico, escritor, entre otras. “Realmente he hecho lo que se me ha pegado la gana”, dice Suárez Gomís, de 52 años, a EL UNIVERSO.

El éxito y la derrota temporal han sido las constantes en su vida, pero todo ello siempre le ha dejado un aprendizaje y para mantenerse. “Aprendes a jugar el juego, porque de pronto tienes un éxito y crees que así se va a mantener”, afirma.

Cita, como ejemplo, que cuando llegó Alcanzar una estrella (1990), que de acuerdo con el actor fue la primera telenovela musical de la historia de las telenovelas, y en la cual fue parte del elenco, no había redes sociales y por ello no ocurrió como fue el caso de Rebelde; sin embargo, en México y en otros lugares fue “un suceso”.

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“Yo dije: ‘tengo 21, ya la hice’ y no, de repente viene lo que sigue y no te va bien, y luego pasan tres años y no pasa nada, y luego viene otro hit, otro éxito, y te la acabas aprendiendo. Sabes que no todo va a ser un éxito, pero lo que no sea un éxito no lo debes tomar como un fracaso sino como una derrota temporal... para poder ser exitoso tienes que vivir varias derrotas temporales, es el camino a llegar...”, asegura.

“Ni me tomo muy en serio el éxito, ni me tomo muy a drama el fracaso, sé que es un juego como rueda de la fortuna, subes, bajas, subes, bajas. Creo que a la única persona que no le había ido mal era a Luis Miguel y viste que también tocó hasta el fondo. De esto no escapa nadie porque son ciclos...”, agrega.

Alternar el éxito con las derrotas temporales no ha sido una casualidad, gran parte de este pensamiento ha sido forjado desde niño al tener el ejemplo en casa con su padre el también actor Héctor Suárez (Velo de novia, Dame chocolate). “Con el papá que tuve, que fue un ícono, ni él se salvó de eso... Toda la década de los 80 fue una locura, tuvo la película más taquillera, el show más taquillero, el programa más visto de la historia de la televisión mexicana hasta la fecha ¿Qué nos pasa? Después de esa década vi cómo vinieron cuatro o cinco años que parecía que él no era nadie, no iba la gente al teatro a verlo... Él me enseñó cómo sortear el éxito y las derrotas temporales a lo largo de la carrera”, afirma.

Muere a los 81 años el actor mexicano Héctor Suárez

Su trayectoria tiene sus nombres y sus apellidos, pero es consciente de que al inicio era imposible que no lo relacionaran con su famoso padre y que no fuera ‘el hijo de’. “Empecé a los cinco años y toda mi adolescencia, así fue, mi etapa de mis 20 también y ya cuando llegué a los 32, 33, tuve un programa que rompió récords de rating, Diseñador de ambos sexos (2001) y a partir de ahí mi carrera dio un giro brutal y empezaron a diferenciarnos entre Héctor Suárez Gomís y Héctor Suárez y ya los últimos 15 años de vida de mi papá para diferenciarnos era Héctor Suárez Gomís y Héctor Suárez papá, entonces ese fue mi triunfo más grande...”, explica.

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Señala que también al ser hijo de un famoso las exigencias en cuanto al nivel son altas desde los inicios, en lo que “hay una injusticia en ese sentido”, pero que es algo de lo que no se salva nadie, específicamente un futbolista, un cantante, un arquitecto, un doctor, un político. “Siempre que haya tenido un papá exitoso y el hijo vaya en la misma carrera no se salva de que lo critiquen y de que le digan el hijo de o que crean que todo lo consiguió por el papá... Cuando eres hijo de un ícono es más difícil... heredas los amigos, pero también los enemigos... En el momento que se abre el telón no está tu papá ni tu mamá, estás tú solito y tú eres el que tiene que demostrarle a toda la gente que pagó un boleto que vales... hablo de teatro, porque en televisión... cualquiera puede salir en televisión...”, apunta.

Sus personajes más representativos

Ha interpretado a varios personajes y uno de los más representativos, según el mexicano, fue El Tacubayo en la telenovela Salud, dinero y amor, y marcó un antes y un después. Luego Juan Felipe Martínez en Diseñador de ambos sexos, así como cuando se abrió en el mundo del stand up.

A estos personajes se suma Hugo Lombardi de Betty en NY, al que considera como el mejor trabajo de su carrera. “Porque no me ves a mí por ningún lado, habla distinto, se mueve distinto, mira distinto, camina, se sienta... Yo soy muy varonil en mi aspecto de comportar...”, expone.

Consciente del éxito que tuvo el personaje de la versión original, Yo soy Betty, la fea, señala que lo realizó con mucha honestidad. “Los adaptadores me habían puesto todas las frases que había hecho el actor colombiano y yo hablé con Miguel Varoni y Marcos Santana y les dije que me dieran la oportunidad y libertad absoluta de improvisar y de yo meter mis cosas, y que no iba a decir una sola frase que él hubiera dicho, me dieron permiso y creo que no salió mal. Mi reto era crear un estilo, un Hugo Lombardi diferente, que sus frases también se volvieran conocidas y que la gente las dijera en la calle... y creo que lo conseguí...”, señala.

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En lo más destacado también se agrega a Luis Casas de 100 días para enamorarnos. “Este mujeriego que yo luché a morir para que producción y todos me dejaran hacer a un tipo que no era mujeriego porque fuera un hombre guapo, sino porque era un hombre divertido y que además yo quería que se viera descuidado, traía cinco kilos más de los que traigo ahora, casi casi a propósito, pedí que la ropa me compraran más chica... Yo no quería que fuera el típico, entonces creo que eso funcionó mucho, porque por más que pudieras odiar al personaje que era un polígamo te morías de la risa y lo acabas adorando porque te acababa cayendo muy bien”, explica.

Stand up comedy en Ecuador

Por primera vez visita Ecuador. Guayaquil y Quito serán las ciudades que lo recibirán y dentro de su equipaje trae un stand up comedy al que lo denominó El pelón en sus tiempos de cólera, que ha conseguido éxito en su país natal. “El boom del stand up en México es gracias a este stand up, al pelón, lo estrené el 20 de septiembre de 2008 y lo hice diez años ininterrumpidos en la Ciudad de México y salía de gira en México y Estados Unidos, más de 1.500 funciones...”, dice.

La pieza se reestrena en territorio ecuatoriano. “No la hago hace cuatro años, ya la había guardado, porque la guardé y después obligué a mi papá a hacer stand up, hicimos una cosa que se llamó Los locos Suárez... Nunca me gusta meter cosas de mi trabajo, pero por el éxito de 100 días para enamorarnos que fue internacional por Europa, sí hablo tantito de que me vieron con pelo y ahora me ven pelado, entonces platico de cómo fue mi experiencia a los 22 años cuando se me cayó todo el pelo...”, comenta.

Si bien en Latinoamérica hay algunas diferencias también se caracteriza por tener varias situaciones en común y justamente en el común denominador se centra el mexicano para su stand up. “De entrada el título ya es muy sugestivo, El pelón en sus tiempos de cólera, y yo en mi cólera que sería mi neurosis, pues yo veo el mundo de una manera muy distinta a como lo ve otra persona... y algo que me obsesiona es la educación. Entonces en realidad es una gran crítica y una gran burla a como nos educaron nuestros papás, los papás latinoamericanos. Yo uso a mi papá y a mi mamá como arquetipo de mamá latinoamericana para criticar...”, explica el también músico que ha grabado dos discos.

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“No hay mamá latina que no pele los ojos cuando se enoje... (la que no haya lanzado la chancla). Parecía que las mamás entrenaban, con la fuerza de su pierna lanzaban la chancla al aire, la agarraban, te pegaban... la chancla regresaba volando y se metía en el pie... No hay mamá que se vaya hablando sola... no hay una sola que no haga lo mismo... y la mía además es astróloga, numeróloga, meditadora, entonces todos los regaños eran como a ti, pero a mí me hablaban del universo y de los planetas... De verdad llegaba a un momento que le decía: ‘sabes qué, mamá, prefiero que me pegues, pégame, pégame’ en lugar de que estés hablando de todo esto...”, agrega a modo de broma.

Según el actor, las frases usadas por las madres son idénticas y lo que cambia a lo mejor es el modismo. En ese contexto, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

La presentación del actor será en el teatro principal del Teatro Centro de Arte, este viernes 5 y sábado 6 de noviembre, a las 20:30. Costo de la entrada: platea alta, $ 25; platea baja, $ 35; y vip, $ 45. Los boletos se pueden adquirir en www.ticketshow.com.ec.

En Quito será en El Teatro Scala a las 20:00, el 11, 12, 13 y a las 18:00 el 14 de noviembre. Costo: área lateral, $ 35; área central, $ 40; y área central vip, $ 45. Se pueden adquirir en www.elteatro.com.ec.

Luego de su visita a Ecuador con el stand up irá a Miami, Nueva York. También tiene previsto ir a Colombia, Argentina, Chile y volver a presentar en México.

Taller ‘¿Qué haces aquí?’

Además del stand up comedy, el actor dará una masterclass en Guayaquil y Quito, que se denomina “¿Qué haces aquí?”. “Este taller creo que es de las cosas que más me gusta hacer, porque de pronto la comedia nace del dolor... para mi stand up yo pasé por un proceso de confrontarme a mí mismo... para que me saliera lo mejor posible, entonces yo hago lo mismo en el taller. Creé algo que le funciona a la gente para crecer y transformarse por medio del humor...”, expresa.

En Guayaquil se realizará el 9 de noviembre, a las 18:00, en Las Tablas, los pases se pueden comprar en TicketShow; mientras que el 10 será en Quito, a las 18:00, en El Teatro Scala. Este taller está dirigido para todo público. Los pases para la capital se pueden adquirir en: https://elteatro.com.ec/masterclass-comedia-honesta/.

Faceta como escritor

“Mi mamá dice que yo nací escritor. Su hermana era escritora, su papá era escritor y yo desde niño escribo mucho, gané concurso de cuentos en la escuela, pero para mí el escritor es Gabriel García Márquez... Toda mi vida había escrito, pero yo me guardaba mis cosas, no las publicaba”, cuenta.

Todos esos textos guardados fueron a parar en el blog de su mejor amiga, que se encargó de publicarlos y fueron todo un éxito sin poner su nombre, y cuando decidieron poner el nombre hubo más acogida y entre los interesados se presentó la editorial Penguin Random House.

En su faceta como escritor cuenta con tres libros en el mercado, Gracias, papá (2021); El pelón de los anillos (2011); y El pelón en sus tiempos de cólera (2009). El primero está dedicado a su padre y los otros al humor.

En Gracias, papá, según el actor que se ha convertido en best seller, comparte todas las grandes lecciones que le dejó su padre. “Por ejemplo, él me hablaba mucho de la muerte cuando yo era niño y para ejemplificarla me hablaba de su muerte, entonces yo odiaba que hablara de su muerte y todos los días desde que era niño me decía: ‘hazte amigo de la muerte... tenla presente, es lo único que no vamos a poder evitar, pero mientras más la tengas presente y estés consciente de que existe vas a vivir con mucha más pasión...’”, relata.

Su relación con el Asperger

Fue diagnosticado con el síndrome de Asperger en noviembre del 2005. “Es algo que me ha acompañado toda mi vida. Está dentro del espectro autista, soy funcional, no para muchas cosas, pero soy funcional y es algo que no es que me encante tener Asperger... es algo que ha aprendido a querer y a abrazar, y no me da ninguna vergüenza tenerlo y hablar de ello, te digo que la fama es para eso y cuando lo hice por primera vez público no sabes a cuántas personas les ayudé y desde entonces las asociaciones de Asperger y autismo me usan como su speaker y trabajo para ellos, y lo seguiré haciendo”, comenta.

Pese a que su trabajo le exige relacionarse con otras personas ha aprendido a sobrellevar esas situaciones. “Lo veo como una actuación... soy muy tímido, no me gusta hacerlo, cuando lo tengo que hacer, juego, juego a que estoy actuando... y no permito que me dañe”, sostiene.

Proyectos

En los primeros meses de este año grabó una serie para la plataforma de NBC Universal, Peacock. Se trata de la primera en español para este servicio de streaming.

En cuanto a cine dice que es lo menos que hace, pese a realizar un gran número de castings. No obstante la escasez de ello, se dio una oportunidad y hace un par de meses lo llamaron para hacer una actuación especial en el filme de niños Viajeros para HBO Max. Está previsto que la cinta se estrene en enero del 2022 en esa plataforma. Dará vida a un policía que se encargará de buscar a un niño que se pierde y que es buscado por su madre. (I)