La adolescencia es difícil para todos, aun si al crecer te conviertes en la esposa de un príncipe de la vida real. A los 14 años, Meghan Markle atravesó las mismas críticas que cualquier otra jovencita de su edad. En su caso, los comentarios iban dirigidos a las pecas en el rostro, las cuales llamaban la atención de sus amigos y conocidos.

Como una manera de expresar lo que aquellos señalamientos la hacían sentir, y también como una defensa propia, escribió el libro A Face without Freckles... Is a Night Without Stars (Un rostro sin pecas... es una noche sin estrellas) y lo registró oficialmente bajo su nombre completo, Rachel Meghan Markle, en enero de 1996.

En la publicación, que ahora es parte de la Colección de la Librería del Congreso de Estados Unidos, Markle exalta lo maravilloso de tener pecas.

“Muchas personas piensan que las pecas son extrañas, pero yo no estoy de acuerdo, porque si no tuviera mis pecas, entonces no sería verdaderamente yo”, escribió junto a ilustraciones que la representan a esa edad.

Meghan escribió esta publicación mientras asistía al Colegio Inmaculado Corazón (Los Ángeles, California).