No es la primera vez que está en Ecuador la actriz española Itziar Ituño. Estuvo hace cinco años como turista. Recorrió varias ciudades del país: Quito, Mindo, Canoa, Montañita, Cuenca, Riobamba, Baños, entre otras.

En esta ocasión, Ituño, quien interpretó a la inspectora Murillo y luego se convirtió en Lisboa en la serie La casa de papel, se encuentra en Guayaquil como una de las invitadas internacionales a la séptima edición de Comic Con Ecuador, que fue inaugurada el viernes 12 de agosto en el Centro de Convenciones de Guayaquil. La cita se extenderá hasta el domingo 14 de agosto. Horario: de 10:00 a 20:00.

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El viernes tuvo su primer encuentro con el público ecuatoriano y su expectativa era alta. Sabe que su personaje en La casa de papel sumó seguidores y estaba con toda la predisposición para compartir con los fanes.

Además de la serie, la actriz ha trabajado en otras producciones; algunas se encuentran en streaming, en Netflix, como Intimidad, una serie en la cual es la protagonista y cuyo personaje enfrenta al acoso luego de la difusión de un video íntimo.

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Grabó una película en Argentina y actualmente está residiendo en Chile, en donde está grabando una comedia. En una entrevista con este Diario, Ituño, que también es cantante, compartió algunos detalles de estos proyectos y su experiencia en La casa de papel.

¿Cómo ha sido su impresión de la gente de Ecuador durante las primeras horas?

Estoy acá en el Comic Con. Acabo de ver a DeLorean y estoy emocionada, porque soy una fan de Regreso al futuro. Acabamos de arrancar con el Comic Con. Todavía no he tenido la oportunidad de estar con el público de La casa de papel. Vamos a ver qué tal, vamos a conocerlos ahora.

Suele ser bonito, porque cada quien te va contando lo que ha sentido; es como una cosa muy bonita. La gente viene a darte mucho cariño. Y, bueno, de momento no he visto Guayaquil, porque ayer (el viernes) estuve descansando todo el día; pero como voy a tener tiempo, voy a conocer a Guayaquil.

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Justamente hablando de La casa de papel, ¿hay un antes y un después en su vida luego de esta serie?

Sí. En realidad, a todos nos ha pasado eso: nos ha cambiado la vida la serie, porque se ha convertido en un fenómeno internacional, cosa con la que no contábamos cuando iniciamos el proyecto. Generalmente tú agarras un proyecto así, un proyecto que es para una cadena en España, y nunca te vas a imaginar que lo compre una plataforma y tenga tal éxito mundial. Eso nos ha agarrado por sorpresa y, bueno, acá estamos.

Ahora llegan proyectos de Argentina, de Latinoamérica, cosa que es maravillosa. Nos han abierto las puertas, las ventanas profesionalmente en el mundo.

Es verdad que se pierde privacidad, intimidad; todo el mundo te conoce, vayas adonde vayas. Esa parte es con la que tenemos que lidiar, pero la verdad es que es una suerte haber sido parte de esta serie.

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¿Qué enseñanzas y experiencia le dejaron los personajes Raquel Murillo y Lisboa, así como compartir con un gran elenco de actores?

La experiencia que me deja el personaje de Lisboa es muy intensa y me ha dado muchísimo, y se ha llevado muchísimo de mí: horas de sueño, cansancio, estrés, porque ha sido un personaje muy difícil, muy intenso, con unos textos muy complicados, sobre todo en la primera y segunda parte, con todo ese lenguaje policial, a la vez muy emocional, porque ella estaba defendiendo su lugar para que nadie la relegue.

Ha sido un personaje muy potente de interpretar, con un arco dramático muy grande, porque está en todos los escenarios posibles: ha estado en la Policía, después está afuera con el profesor y después está en la banda, dentro del banco; entonces, ha pasado por todas las situaciones, con una mamá enferma, con una hija a la que quieren agarrar... Enamorada, pero también con sus conflictos con el profesor; de todo le pasa a esta mujer. Y lo que me deja es que ella, pase lo que pase, ella tira para adelante.

De esa mujer que vimos en Lisboa, ¿qué tanto hay en Itziar?

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En ese ahínco de seguir hacia adelante también. Yo también soy vulnerable, pero a la vez creo que el ser vulnerable no te hace más débil, sino al revés: te hace más fuerte. Sentir emociones y expresarlas y liberarlas, y después seguir hacia adelante, es lo que nos hace potentes a las mujeres. Tragarnos todo, no digerirlo bien, en eso somos bastante iguales. Yo soy más feliciana; no soy tan seria. Como mujer creo que tengo mucho en común con ella; creo que todas en realidad.

Y justo hablando de hacia adelante y de mujeres, una de las producciones que se vinieron después de La casa de papel fue Intimidad, en la cual da vida a Malen, una mujer que enfrenta un escándalo por la filtración de un video sexual. ¿Cómo se enfrentó su personaje a esa situación?

Malen es una mujer que es política, que está como candidata a la alcaldía de su ciudad, que es Bilbao, y que es la mía también; y de pronto tiene un escándalo porque un video suyo con un amante se riega por todas las redes, es trending topic, y tratan de relegarla, de echarla del partido, de quitarle todo su poder. Se le derrumba su vida familiar.

Esta serie habla un poco del daño que se puede hacer a través de las redes impunemente, sobre todo a las mujeres, porque no es lo mismo que esto le suceda a un hombre; con un hombre como que la sociedad es más permisiva, pero con una mujer no. Una mujer tiene que ser perfecta, tiene que tener una familia perfecta, no puede sacar los pies del tiesto, como se dice.

Hay otra línea interpretativa, que es la de una mujer que trabaja en una fábrica y le sucede algo parecido. Y, bueno, ahí se une la problemática de los ataques a la intimidad, a la privacidad, lo que pueden desmontarte tu propia vida y meterte en un agujero, y que ante eso considerarse una víctima es muy importante y denunciarlo también, ante cualquier acoso, ante cualquier ataque de este tipo...

¿Cuál es su mensaje para las mujeres que han sido víctimas de acoso tras difundirse un video sin su consentimiento?

Yo les diría que hay que denunciarlo, aunque muchas veces las leyes tampoco te protegen, ni las instituciones. Pero sí que hay un montón de asociaciones de mujeres (con el propósito) de buscar la complicidad de otras mujeres a las que les haya podido pasar lo mismo, para no sentirse una sola, para hacer un hermanamiento entre nosotras y así, al menos, a la parte emocional darle un poco de bálsamo...

Tener claro que las víctimas somos nosotras, y ellos o ellas son los victimarios, no al revés. No sentirse culpable y meterte en un agujero por eso.

Antes de venir a Ecuador estuvo en Chile. ¿Qué proyectos está realizando?, ¿qué se vendrá más adelante?

Ahora mismo vengo de Chile. Estuve en junio en Argentina haciendo la película Pensamiento lateral, con un personaje que me emociona mucho, que es Julia, una psicóloga a quien raptan tres delincuentes y ella tiene que ser más inteligente que ellos para poder sobrevivir a esa situación. Es un thriller superespecial; yo creo que va a tener bastante éxito.

Mi proyecto en Chile, de donde vengo, es una comedia absolutamente maravillosa, muy coral, muy chilena, donde mi personaje es otra cosa, nada de lo que he hecho hasta ahora. Y estoy emocionada, porque es una loca, muy libre, un poco serpiente; no sabes por dónde va a salir: es impredecible, divertida. Es maravilloso poder hacer una comedia y salir de lo que me han ofrecido hasta ahora, que es el drama.

Mi personaje se llama Naya, que quiere decir ‘cobra’. Es el nombre científico de la cobra, porque ella misma se pone sus nombres, se tatúa una cobra en el brazo. Tiene que ver con un enfado muy fuerte que tiene con su padre, que lo ha traicionado. Su padre es un experto en el arte; ella también, pero son dos piratas del arte: están buscando un galeón hundido en las cosas chilenas.

¿Van a estar en streaming estas dos producciones?

Aún no lo sé. Ahora las políticas de las plataformas son distintas. Ahora te piden que hagas primero la serie y después, si les gusta, ellos la compran. Todavía estamos rodándola; hasta noviembre vamos a estar ahí, y después ya se verá.

¿Qué resalta del público latinoamericano?

Lo bueno es que compartimos el mismo idioma; de pronto, eso gracias a las plataformas nos ha acercado unos a otros. Lo bueno de esto es que nosotros podemos ver lo que se hace en Latinoamérica allá en Europa, y viceversa. De repente se ha abierto una compuerta muy grande y estamos compartiendo. (I)