La tercera edición de MasterChef Ecuador está próxima a llegar a su fin. Esta semana se conoció a los diez aspirantes que intentarán alzarse con el título de Masterchef, además del premio mayor que prometió la organización de la competencia. Solo uno puede ser el victorioso, pero —a su manera— todos han ganado.

Algunos de los exparticipantes han aprovechado positivamente el reconocimiento y la exposición que les trajo el concurso para, con sus propios méritos, empujar sus proyectos personales de gastronomía y arte culinario.

Hace más o menos dos semanas vimos a Manuel Bustamante, finalista de la segunda edición de MCE (2020-2021), regresar a la pantalla para juzgar los platillos de los actuales concursantes, en compañía de sus excompañeros. “Después de la competencia, mi vida dio un vuelco total”, comparte el chef de 24 años, quien durante su paso por el programa era estudiante de Gastronomía, con experiencia en hotelería y restaurantes en Galápagos.

A él se le abrió una galaxia inesperada dentro del mundo de la cocina. Actualmente se desarrolla como un influyente gastronómico en las redes sociales, trabajando sus marcas MANU (@manuel_oficial97) y Flavor Lab (@fla.vorlab). “Nos convertimos en figuras públicas, por decirlo de cierta manera, al ser personas conocidas... Eso me hizo pensar en qué puedo aportar a quienes me siguen. Por eso me dedico ahora a ser un creador digital, trato de crear contenido de calidad y enseñarles a las personas recetas, tips, lo poco que yo sé o he experimentado en la cocina”.

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Su objetivo, dice, es incentivar la cultura gastronómica. Quiere ayudar a “asimilar que somos una potencia mundial en gastronomía, tenemos un país tan rico en producción que no aprovechamos, tenemos que darle la mano al productor interno”. Por eso, dice, su marca Flavor Lab busca colaboradores de productos locales y técnicas ancestrales para poder crear gastronomía gourmet de vanguardia con identidad ecuatoriana. “Es un espacio donde los emprendedores pueden dar a conocer sus productos o servicios y contar su historia”, explica.

Durante 2021, Manuel celebró siete eventos personalizados con menús de su autoría “Nos fue bastante bien”, recuerda el cocinero. Fueron encuentros limitados, de 15 a 20 personas en espacios abiertos, en el marco de las medidas de bioseguridad que se requieren en estos tiempos de pandemia por el coronavirus. Aunque su sueño —como saben quienes lo conocen— es abrir un restaurante, justamente la emergencia sanitaria ha frenado este proyecto. Por eso, todos quienes deseen degustar sus creaciones se pueden contactar con el chef y coordinar una de sus experiencias culinarias, que él atiende mediante un servicio de cáterin.

El chef Manuel Bustamante quiere realzar el tema cultural gastronómico ecuatoriano y ofrecer experiencias gastronómicos por pedido. Foto: El Universo

Bustamante compartió el segundo lugar de MasterChef Ecuador 2021 con la artista Carla Bresciani. La participación de ella fue una gran oportunidad para que el público conozca de arte urbano y muralismo, que es a lo que se dedica profesionalmente. No obstante, Carla ha empezado a celebrar performances gastronómicos, como Una cena para los recién fallecidos y Feliz no cumpleaños, en los que involucra sus conocimientos de arte y sus aprendizajes de gastronomía.

“Me demoré casi un año en deducir cómo vincular lo que hago con esto nuevo. Como recuerdan, yo no entré a la competencia como los demás concursantes, que tenían restaurantes o familias que cocinaban. Yo entré por pura casualidad, curiosidad y ganas de divertirme. En el proceso me di cuenta de que me gustaba cocinar un montón”.

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Desde su participación en la competencia culinaria, la reconocida muralista y artivista Carla Bresciani ha empezado a experimentar con la gastronomía y el arte en lo que denomina 'performance gastronómicos'. También lanzó el año pasado la marca de ají Cholé. Foto: El Universo

De hecho, con Mora Amarilla, su estudio de experimentación artística con la comida, está preparando la cena La jama que ama, en honor a San Valentín y sobre todo para festejar la amistad, dado que el encuentro será en la galería del artista Iván Casanova Giler (Lomas de Urdesa), uno de sus amigos más cercanos. “Queremos celebrar la amistad uniendo arte y creatividad”.

“Se trata de una cena de cinco tiempos, con interpretaciones de comida típica con insinuaciones a San Valentín, con ingredientes como conchas”. Hay una mezcla entre lo afrodisiaco y coloquial, porque no es un evento exclusivo para parejas, aclara. “Por ejemplo, habrá un encebollado, porque es un plato de panas, es algo muy de cariño. Será este 14 de febrero, con un costo de $ 60, previa reserva. La experiencia incluye experiencia visual 3D, visuales digitales, gastronomía y cóctel de cortesía”.

“Como artista es muy distinta la concepción que tengo de la comida. Estoy creando una obra basada en comida, que ofrece una experiencia, en todo sentido, no solo en lo estético, sino que abarca todo lo sensorial”.

Con su marca Mora Amarilla, que nació como una tienda de diseño independiente, luego se convirtió en una galería boutique cultural de eventos para terminar como su plataforma de creatividad culinaria y artes, también promueve su marca de ají Cholé, disponible en las tiendas Onda Local (Mall del Sol), Robot Rock Store, MEATMI Delicatessen y Pura Vida Ecuador. “¡El ají es gloria de la vida!”, resalta. “Es una fusión de mis dos nacionalidades: ají rocoto con ají criollo”. El producto actualmente está en proceso de registro sanitario.

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Como muralista a cargo de Br Studio, Carla participó recientemente en un proyecto en Urdesa, también por el Día del Amor y la Amistad, impulsado por una marca local de lácteos. Y días antes, trabajó una propuesta para ONU Ecuador, cuya obra está en Mapasingue. Igualmente, estuvo a cargo de un mural en la picantería recientemente abierta La Cevichevere.

Pero recuerda que también es artivista (artista-activista). “Soy parte de diferentes movimientos proambiente, proocéanos más que nada. Siempre trato en lo personal de hacer obras de conciencia ambiental y en el ser y el amor propio”, ilustra la artista con ascendencia ecuatoriana-peruana. “Creo que el arte urbano para mí tiene una gran responsabilidad con la sociedad, porque con él es más fácil llegar a la gente de forma masiva”.