Hoy hace 100 años nació un guayaquileño con un alma madera de guerrero y un espíritu que rebosaba de amor por Ecuador. El 16 de septiembre de 1921 el mundo recibió a una leyenda para la historia de la música nacional y latinoamericana. Compuso más de 600 temas, y en muchos de ellos Carlos Aurelio Rubira Infante le cantó a cada rincón de su patria.

Carlos Rubira Infante y un llamado a no dejar caer jamás la pluma

“He querido acabar con el regionalismo, escribiendo una canción para cada provincia, como una carta geográfica musical”, confesó al escritor Jorge Martillo en el 2007, en una entrevista para este Diario.

Entre esos temas “patriotas” se encuentran Ambato tierra de flores, Venga conozca El Oro, Playita mía, entre otras.

Carlos Rubira Infante cumple hoy 95 años de vida, junto con nuestro Diario.

Ese amor que profesaba a lo nacional lo transmitía incluso a este diario. En otro Diálogo, en el 2016, afirmó lo feliz que se sentía de haber nacido el mismo día que nació este periódico. “EL UNIVERSO nació el viernes 16 de septiembre de 1921 y yo también. EL UNIVERSO nació a las cinco de la mañana, yo nací el mismo día pero a las tres de la tarde”, sostuvo en una entrevista con la periodista Carmen Carchi.

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En la misma conversación señaló que cada una de sus creaciones musicales “encierra todo el corazón de la nacionalidad, porque sus notas musicales adornan a la patria, a la madre que nos dio la vida y a la tierra que nos vio nacer”, y es que en cada diálogo el artista recalcaba su amor a Dios, su madre, su esposa, su familia y a la música nacional.

De hecho, su primera canción -a los 14 años- fue dedicada a su progenitora, bajo el nombre Perdóname, madrecita. “Esa canción fue la primera, estando en Santa Elena de regreso a Guayaquil, allí canté esa canción, mi madre me recibió y se puso a llorar y lloramos los dos. Desde ahí me gustó, empecé a componer las canciones sin saber música”, asegura Rubira Infante, quien a los 20 años interpretaba sus temas en programas radiales, entre esos La hora agrícola, de radio El Telégrafo. Luego formó el dúo Vera Santos-Rubira con el artista Gonzalo Vera. En tanto, con el cantante Olimpo Cárdenas formó Los Porteños.

El compositor Carlos Rubira Infante, con Nila Velázquez, editora general de EL UNIVERSO; Carlos y César Pérez, director y subdirector, de este Diario.

Rubira compuso pasacalles, sanjuanitos, albazos, valses. Sus obras emblemáticas son Esposa, En las lejanías, Chica linda, Playita mía, Guayaquileño madera de guerrero, entre otras. Pero no solo la música fue parte de su camino, en su juventud fue locutor de radio en Ambato, Riobamba y Guayaquil.

El ecuatoriano fue formador de varios artistas que han destacado en el ámbito nacional e internacional como Julio Jaramillo, Fresia Saavedra, Pepe Jaramillo, entre otros.

Carlos Rubira Infante (i) y Fresia Saavedra (d).

Entre los reconocimientos que recibió se encuentra la Medalla al Mérito Artístico Municipio de Guayaquil, en 1979; la Presea Juan León Mera, en el 2012; doctorado honoris causa de la Universidad de Guayaquil, en el 2009; el Premio Eugenio Espejo, en el 2008; y desde el 2018 es parte del Salón de la Fama de los Compositores Latinos, en Estados Unidos.

Según el investigador Alberto Sánchez Varas (+), Rubira enfrentó una infancia con problemas económicos, ya que debido a la muerte de su padre tuvo que empezar a trabajar desde temprana edad. Fue director de la Oficina Nacional de Correos, lugar donde laboró 36 años. Empezando su paso por esta empresa como cartero y aprovechando los ratos libres para hacer lo que lo apasionaba. “Cuando tenía un momento libre, escribía lo que había soñado o corregía canciones”, sostuvo a este medio en el 2007.

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Instante en que el cantautor Carlos Rubira Infante recibía el galardón Juan León Mera, en el 2012.

A Martillo le reveló cómo nació su popular canción Guayaquileño madera de guerrero, a raíz de un partido de fútbol entre Guayas y Pichincha. “Perdió Guayas y unos muchachitos cantaban peyorativamente Guayaquil de mis amores, entonces recordé mi tierra, me nació improvisar esa canción que dice cómo es el guayaquileño: “Guayaquileño, madera de guerrero/ bien franco, muy valiente, jamás siente temor”.

Carlos Rubira Infante. En una imagen del archivo del Diario, tomada el 19 de septiembre de 1986.

Sus conocidos lo recuerdan como una persona sencilla, modesta y con un buen sentido del humor. “Hay muchos maestros superiores a mí, yo no soy ningún maestro, pero algunos se equivocan y me dicen maestro, yo no soy”, afirmó Rubira a este medio.

La voz del artista se apagó el 15 de septiembre de 2018, un día antes de su cumpleaños número 97. Pero su memoria se mantiene tan viva como cada una de sus canciones.

Esta tarde el Movimiento Cívico y Cultural Rubira Infante le rindió homenaje en el Museo de la Música Popular Julio Jaramillo a través de un conversatorio musical en el que participaron artistas como Fernando Vargas, Hilda Murillo, Victoria Quinde, Leo Vasco, Carlos Almeida y Evelyn Reyes. El encuentro será transmitido por las redes sociales de la Dirección de Cultura del Municipio de Guayaquil. (I)

Artistas participaron de una tertulia musical en el Museo de Música Popular Julio Jaramillo. Recordaron vivencias con Carlos Rubira Infante.