Lo que antes era una pared vacía y sin vida ahora es una especie de carta a cielo abierto, gracias a unos de los versos de la poeta Ileana Espinel. «Yo traigo un ala azul para tu vuelo. Un mensaje de amor para tus ansias. Una voz sin pasión para tu sueño. Y una nueva esperanza para tu alma», se lee a lo largo de la pared, situada en la calle Santa Rita, a la altura de la avenida Rodríguez Bonín, al norte de Guayaquil.

Frase de Ileana Espinel, situada en la calle Santa Rita y San Eduardo.

Se trata del proyecto denominado Letras vivas, una intervención artística en el espacio público que consiste en llevar textos de escritores y músicos locales a las calles y paredes de la ciudad. Una iniciativa impulsada desde la Dirección de Cultura de la Alcaldía de Guayaquil.

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“Guayaquil es una ciudad de larga tradición poética, sin embargo, no siempre la literatura se encuentra al alcance de todos y pensamos que llevar textos literarios a las calles es abrir una puerta para que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de acceder a la literatura, despertar la curiosidad por lo que está escrito, sentirse conectados con las emociones que despiertan las palabras”, afirma María José Félix, directora de Cultura.

“Esa es también la razón de su nombre: la literatura no está muerta, son letras que están vivas y que despiertan en nosotros melancolía, alegría, entusiasmo, tristeza y además es también una invitación a los ciudadanos a crear”, añade la también artista.

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Mural con frase de Medardo Ángel Silva, situado en la fachada de Conauto Bodega Sur - av. Domingo Comín .

Hasta el momento se han pintado ocho murales, de un total de 50 que se tiene previsto entregar en la primera serie. Cada frase es pintada sobre un color diferente, el que forma parte de la paleta de colores del nuevo logo de ‘Cultura Gye’, marca virtual del departamento cultural.

Es así como el celeste, verde, rojo, naranja y amarillo se convierten en el fondo para frases de otros autores clásicos y contemporáneos como José de la Cuadra, Medardo Ángel Silva, Héctor Ulloa, Nicolás Augusto González, Rafael Pino Roca, María Auxiliadora Balladares y Ernesto Carrión.

Frase de Nicolás Augusto González situada en la fachada del Centro de Atención Adolescentes en Conflicto, en Lizardo García entre Calicuchima y Gómez Rendón.

“Para seleccionar a los autores y las frases, en principio, se realizó una revisión bibliográfica de los principales autores que se encuentran en el canon literario histórico y que son referentes de nuestra ciudad: José Joaquín de Olmedo, Numa Pompilio Llona, el Grupo de Guayaquil, entre otros. También se revisaron las obras musicales que han sido parte de nuestra idiosincrasia por muchos años y que han sido parte del cancionero tradicional”, señala Félix.

“Y uno de los criterios importantes en esta selección fue la inclusión de las nuevas voces poéticas que han surgido en los últimos 30 años en nuestra ciudad”, continúa.

Explica que se seleccionaron frases cuyo contenido tenga una conexión con la ciudad, que sean pertinentes de ser colocados en la vía pública y que por sí solos pudieran comunicar un pensamiento o una emoción. “Ya que no iban a poseer ningún contexto que ayude a la comprensión”, apunta Félix.

Frase de María Auxiliadora Balladares, situada en el colegio Fe y Alegría, calle El Empalme y calle 38.

Los sectores donde se realizan las intervenciones fueron identificadas en colaboración con la Dirección de Planificación Urbana, Proyectos y Ordenamiento Territorial.

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“Una cuestión fundamental con respecto a este proyecto es que la colocación de las frases no se diera en un único espacio, sino que pudieran llegar a muchas personas en diferentes puntos de la ciudad. Además, se buscaron paredes donde se pudiera colocar una frase en gran formato para que cualquier ciudadano, vaya a pie o en algún vehículo, pudiera observar lo que está escrito”, explica la directora.

Mural con frase de Rafael Pino Roca, ubicada en José Rodríguez Bonín entre calle Santa Ana y calle Santa Rita.

Al escritor Carrión le parece una iniciativa acertada que permite conectar a la ciudadanía con sus escritores. “Es interesante hacer que las paredes muertas u olvidadas de la ciudad empiecen a hablar, a recitar, a narrar fragmentos que queden flotando en la cabeza de los transeúntes”, dice.

“Se trata de una forma de conectar a la ciudadanía con sus escritores. Algo que ha debido hacerse hace años. Y que no me sorprendería se replique en otras ciudades del país”, agrega el autor, quien fue invitado a participar con una frase extraída del libro Carni vale. (Premio César Dávila Andrade en el 2002, su primer reconocimiento literario).

«El cielo es agua que está en tiempo pasado. Que en piedra fugaz a veces vuelve para ser nombrada», dice la frase de Carrión intervenida en la pared colocada a la entrada de Los Ceibos, calle 14 y José de Rubira Ramos.

Mural con frase de Ernesto Carrión, ubicado en la entrada a Los Ceibos, calle 14 y José de Rubira Ramos.

Para él es gratificante sentir este homenaje por parte de la ciudad. “Que esos versos se conviertan en parte de la ciudad es otro modo también de volver tus palabras, las palabras de otros. De quien quiera sentirlas y hacerlas suyas”, expresa el autor de libros como el Vuelo de la tortuga y La carnada.

Entre los autores que se tiene previsto participen en esta primera serie se encuentran el escritor Luis Carlos Mussó, Andrea Crespo, Sonia Manzano y Carlos Luis Ortiz. (I)