El prestigio de Cecilia Estrada Solá (Guayaquil, 18 de febrero de 1949) llegó por su dedicación a la Historia, y en específico, la de esta ciudad. Editó (junto con Antonieta Palacios) el trabajo de investigación de su padre, el historiador Julio Estrada Ycaza, para dar continuidad a la serie Guía histórica de Guayaquil, a la que Rodolfo Pérez Pimentel llamó “mucho más que eso, el gran diccionario enciclopédico de nuestra urbe”.
Su esposo durante 53 años, Carlos Ycaza, presidente de la Fundación Albert Paulsen, que regenta al Estudio Paulsen, cuenta esta etapa. “Cecilia, como trabajaba con su padre de cerca, comenzó a hacer más investigaciones y a actualizar mucha información de la Guía, que quedó lamentablemente inconclusa”.
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Aunque las complicaciones de salud le impidieron seguir en esa línea, no dejó de escribir. En 2012 publicó Hospital Luis Vernaza, 448 años de servicio a la comunidad (también con Palacios). En 2020 salió Luis Estrada Ycaza: Pionero de la aviación ecuatoriana (Paradiso Editores), y en 2022 La aviación y la familia Estrada, con Carlos Luis Estrada.
Pero su primera profesión no estuvo en las Ciencias Sociales. Por algún tiempo siguió otro camino, tal como recuerda Ycaza. Se graduó en Citotecnología en la Facultad de Medicina de la Universidad Central y ejerció en el Hospital Roosevelt de Nueva York, donde vivió sus primeros años de casada.
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Carlos Ycaza y Cecilia Estrada se conocieron de adolescentes, en un paseo en barco por el río Guayas. “Yo tenía 15 años y ella tenía 13. Y desde ahí fuimos amigos, hasta que yo me fui a los 20 años a Nueva York”, comparte él. Se reencontraron en esa ciudad y volvieron brevemente a Guayaquil en 1972 para casarse en el patio del Liceo Panamericano, fundado por la madre de ella, María Teresa Solá.
Permanecieron unos años en la Gran Manzana. El trabajo en el hospital terminó porque un problema de visión le impidió a Estrada seguir usando el microscopio. Regresaron a Ecuador en 1977.
“Mi suegro fue uno de los primeros historiadores en incursionar en la computación. Eso le fascinaba a Cecilia, que ayudaba mucho en los trabajos de investigación. Y cuando él falleció, solo había hecho una parte; tenía todo el abecedario, mucha información, pero en tarjeteros. Cecilia comenzó a recopilar todo esto y junto con Antonieta actualizaron las investigaciones y publicaron cinco volúmenes de la Guía histórica de Guayaquil”.
Entre sus múltiples aficiones, cita Ycaza, estaba la lectura. “Era una gran lectora de Isaac Asimov, tenía todos los libros, no porque le interesara mucho la ciencia ficción, sino el futuro… y el pasado”. Parte de la biblioteca de su casa en el barrio del Centenario fue donada a la Biblioteca Aurelia Espinoza Pólit, en Quito.
El director y productor teatral, que tuvo con ella tres hijos, la describe como una persona radical. “Ella no era de aguas tibias, sino ‘black and white’. No era religiosa. Sí creía en algo misterioso detrás de todo”.
Cecilia Estrada falleció el 17 de febrero, a un día de cumplir 77 años. Tuvo tres hermanos, Isabel y Julio Estrada Solá (fallecidos) y María Teresa Estrada Solá, quien les sobrevive. Su madre fue María Teresa Solá. Su padre, Julio Estrada, fue el fundador y director del Archivo Histórico del Guayas.
El jueves 19 de febrero a las 17:00 habrá una misa en su memoria en Parque de la Paz (La Aurora). (I)