Si algo abonó a la popularidad del choque entre Barcelona y Emelec –que Diario EL UNIVERSO bautizó como Clásico del Astillero hace 70 años– fue el duelo entre los punteros y los marcadores que fueron los más trascendentes, aunque nadie que pinte canas o haya perdido la cabellera podrá olvidar los choques entre los zagueros centrales y los centro forwards (¿de qué está hablando este tipo?, se preguntará más de un ‘sabio tacticista’ que ignora la historia de nuestro fútbol o simplemente no le entra).