Por Jorge Barraza (jbarraza@uolsinectis.com.ar)
.- "Messi juega bien en el Barcelona, en la selección Argentina no". La frase pasó de una boca a la otra, se convirtió en latiguillo, luego en axioma y terminó por imponerse en verdad sacrosanta. En las mentes híbridas, sin opinión propia, entra y se instala. Y queda. Algo así como el "miente, miente, algo quedará". Quedó.

















