La comunidad de Valencia, al oeste de España, vive durante esta semana cinco días de fiesta que culmina la noche del 19 de marzo, el día de San José, con la quema de las Fallas, enormes esculturas de madera y cartón que se queman como inicio de la primavera. El fuego inundará durante unos días las calles y plazas de pueblos y ciudades.

Similares a las figuras de años viejos que se arman cada fin de año en Ecuador, las fallas también se queman en medio de una fiesta de bulla y fuego.

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La Comunitat Valenciana celebra lo que llaman una fiesta de luz, color y fuego. Durante cinco días los castillos, las "masclets" (petardos de gran potencia) y los monumentos vuelven a ser los protagonistas de ciudades, donde el olor a pólvora se entremezcla con las más finas fragancias de las flores y, la música de las bandas con el sonido de estas explosiones.

Y el 19 de marzo, todo acaba y todo empieza, con las últimas cenizas se comienza a soñar de nuevo con la celebración de las Fallas del año siguiente.