El magnate chileno Andrónico Luksic dijo ayer que después de haber alcanzado la cima del Everest, el monte más alto del mundo (8.850 m), no va a parar hasta incluir en su currículo las siguientes seis montañas más altas.

Luksic, de 50 años, regresó  ayaer a Chile junto con sus compañeros de expedición, entre ellos varios expertos escaladores, algunos con subidas anteriores al “techo del mundo”.

Publicidad

“Cuando llegué a la cumbre no paré de llorar”, señaló el empresario cuya familia controla uno de los grupos más poderosos del país, con intereses en la banca, la minería, cervezas, vinos, la industria alimentaria y la hotelería, entre otros negocios.
Luksic, que financió la expedición, dijo que nunca podrá olvidar el momento de la llegada a la cumbre y cómo el Everest ha hecho crecer su admiración por el montañismo, hasta el punto que se propone llegar a escalar las siete montañas más altas del mundo. Probablemente su próximo objetivo sería el monte Elbrus, en Rusia.

“No hay nada imposible”, indicó el magnate tras la expedición, que duró 60 días.