Censo del cóndor, único en la región

Censo del cóndor, único en la región Censo del cóndor, único en la región Censo del cóndor, único en la región
Censo del cóndor, único en la región
Los cóndores juveniles se camuflan entre las rocas de los acantilados, algo que puede dificultar el conteo en los censos.
Censo del cóndor, único en la región
En grupos se distribuyeron los 163 voluntarios que participaron del censo del cóndor en Ecuador. Cortesía
Censo del cóndor, único en la región
Los binoculares y los telescopios fueron los elementos claves para la realización del primer censo nacional del cóndor.
14 de Febrero, 2016
14 Feb 2016

A través de una estrategia de conservación, en el año 2009 se determinó necesario conocer cuántos cóndores (Vultur gryphus) en estado silvestre hay en Ecuador. En la década de los noventa solo se habían hecho conteos en determinados sitios, pero nunca un censo a nivel país. Entonces, según esos datos, de la especie que está en peligro de extinción principalmente por la cacería se estimaba que existían alrededor de 50 individuos en libertad. Precisamente la falta de un censo dentro y fuera del Sistema Nacional de Áreas Protegidas es lo que ha representado una de las mayores dificultades ante las labores de conservación del ave símbolo de los Andes ecuatorianos, según los expertos.

En la Estrategia de Conservación del Cóndor, que se actualizó en julio pasado y tras lo cual está a la espera de publicarse, los miembros del Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino referían que la población del ave se ubicaba en la parte centro y norte del país y que en el sur no se reportaba debido a la falta de registros.

Esos vacíos y blancos se llenaron el año pasado, los días 29 y 30 de septiembre, cuando 163 voluntarios desplegados en 27 cantones de once provincias identificaron a 93 cóndores durante dos jornadas de observación. Por este motivo, ahora se calcula que la población total del cóndor en el país oscila entre los 94 y 102 individuos.

Hernán Vargas, líder del Proyecto de Investigación y Monitoreo Ecológico del Cóndor Andino en Ecuador, financiado por la ONG estadounidense The Peregrine Fund, resalta que la importancia de ese dato radica en que será la base para futuras comparaciones y determinar la tendencia poblacional de la especie. Con los registros anteriores, aclara, la nueva cifra no es comparable porque estos se delimitaron al centro y norte del país, por ende, no se puede hablar de un aumento en la población. “Es simplemente que el esfuerzo de muestreo cambió y como consecuencia tenemos un número mayor de cóndores”, precisa.

Y ese esfuerzo de muestreo terminó convirtiéndose en el primer censo del cóndor en la región. “Es la primera vez a nivel internacional que se hace un censo así del cóndor andino. Primera vez que se hace en un país entero”, destaca Sebastián Kohn, secretario del Grupo de Trabajo del Cóndor y miembro del Centro de Rescate Ilitío, institución que con el Ministerio del Ambiente, The Peregrine Fund y Wildlife Conservation Society Ecuador fueron los principales actores que contribuyeron a ejecutar el censo.

Vargas y Kohn relatan que las provincias se seleccionaron con base en los sitios de descanso que han ido conociendo por medio de los ejemplares a los que se ha marcado con rastreadores por satélite. Contando a Paway, el último en ser liberado el pasado 30 de diciembre, y Felipe, hallado muerto en 2014, en total se han colocado unidades de rastreo GPS a ocho aves.

De entre 3.000 puntos registrados se escogieron los 70 que más frecuentemente fueron usados hasta agosto pasado por entre uno y hasta siete de los cóndores marcados. Tras esta parte de la logística, Vargas y Kohn dictaron tres capacitaciones en las que los asistentes aprendieron el protocolo del censo que Vargas diseñó, es decir, cosas como que el equipo básico para el trabajo de campo debía incluir binoculares o un telescopio, o que a lo largo de las tres horas de cada jornada debían contarse cóndores en intervalos de quince minutos.

El primer día los voluntarios debían censar a la población silvestre del ave de 15:30 a 18:00 y el segundo, de 06:00 a 09:00. Al respecto, Vargas explica que los horarios se escogieron tomando como referencia su experiencia de campo y la de Kohn. Dice que los cóndores regresan a sus dormideros a eso de las cuatro de la tarde, por lo que debían estar media hora antes para poder contarlos a medida que iban llegando.

Los dormideros, explica, son lugares situados en acantilados o peñones a 4.000 metros de altura, donde se sienten protegidos de depredadores y donde hay presencia de termales: corrientes ascendentes de aire caliente que los ayudan a alzar el vuelo, a despegar.

Las horas del censo del segundo día, en cambio, las establecieron para confirmar que la cifra de ejemplares contados en el primero sea la adecuada. “Basado en la experiencia he contado seis cóndores, y a la siguiente mañana voy y encuentro siete...”, apunta. Además, si hay luz temprano, a eso de las 06:00 pueden comenzar a volar y es más fácil hacer el conteo cuando el cóndor está saliendo de su lugar de descanso. Y hasta las 09:00 casi todos los cóndores se han ido, dice.

Vargas hizo el conteo en Antisanilla y aunque allí ha llegado a contabilizar hasta 30 cóndores, en las jornadas del censo solo contó a dos que estuvieron perchados todo el tiempo. De los marcados con GPS, añade, durante el censo asimismo solo se llegaron a ver dos.

Galo Zapata-Ríos, director científico de Wildlife Conservation Society, ONG también participante del censo, dice que este deberá repetirse cada dos o tres años y que no es necesario, como en otras poblaciones, que sea anualmente. Esto, dado que el cóndor es una especie bastante longeva que se reproduce lentamente. “No necesitamos repetirlo todo el tiempo, pero sí periódicamente para monitorear la población”, dice.

Vargas concuerda y apunta que esto está sujeto a los recursos con los que se cuente. Cree que por lo menos se debería repetir esta actividad cada cinco años. (I)

Censo del cóndor, único en la región
Ecología
2016-02-14T00:07:04-05:00
Datos de monitoreo con rastreadores fueron claves para censar al ave de los Andes en Ecuador.
El Universo