Muy pertinente en estos tiempos preguntarnos si tenemos futuro. Me pongo en los zapatos de un bachiller que está pensando qué estudiar, qué hacer con su vida en un país como el nuestro. Lo primero que debe hacer un/a joven es estar claro sobre su valía como persona. Tú vales mucho, puedes lograr lo que te propones si tienes determinación. Puedes superar las limitaciones en que has crecido, no solo de recursos sino, si es del caso, de dulzura de quien debía dártela y no te la brindó. Es posible que tus padres hayan reflejado en ti sus frustraciones: te presionaron demasiado, te exigieron demasiado. Una actitud así es perdonable. Puedes y debes perdonar, así te alivias de un peso y ganarás paz.
Evita ser manipulado por tus amigos, por tus familiares. Que nadie te manipule. La manipulación es como una telaraña muy pesada de la que es difícil salir. Hay muchos perversos en el mundo que manipulan a los jóvenes, que se aprovechan de las carencias en que han vivido para llevarlos al mundo del delito. Investiga en internet cómo evitar y cómo identificar la manipulación. Descúbrete a ti mismo, descubre de lo que eres capaz esforzándote. Como dicen en el coaching, “libera tu potencial”.
Todo ser humano tiene un potencial, hay que soltarlo. Tu potencial te puede llevar muy lejos si sabes aprovecharlo. Si tienes algún complejo por ahí y no tienes dinero para ir al psicólogo, sé tu propio psicólogo. Convéncete de tu gran valor, los complejos se superan. Investiga en internet cómo se superan los complejos. El acceso a la información gracias al internet es una bendición.
Ilusiónate con llegar lejos por el camino del bien. Aléjate de esos pendejos que creen que la diversión, la farra y el alcohol son el centro de la vida. Ninguno de esos pendejos llega lejos. Nunca pruebes droga. Ni por placer ni por evasión. Ambas llegan a su fin. No puedes evitar encontrarte contigo mismo. La droga te atrapa, pero lo hace con habilidad: penetra en tu entorno de amistad o familiar y te liquida. La droga nunca te permitirá liberar tu potencial, pues lo tiene aplastado. La droga te hunde a ti y a tu familia. Te aniquila.
La vida sigue siendo hermosa. Puedes disfrutarla sin acudir a ningún estímulo perverso. El verdadero estímulo es el amor. Debes amarte a ti mismo, fortalecer tu amor propio, nadie te lo puede quitar, no permitas que nadie te lo arrebate. A través de la manipulación te lo pueden despojar. Vive la vida con cuidado, pero sin exageración. Escucha a tus padres. Todo padre tiene sabiduría.
Nuevamente: la vida sigue siendo hermosa, aun en Ecuador donde la delincuencia es un peligro cotidiano. Se visualiza determinación para superarla, pero el problema es muy complejo.
Tienes futuro: constrúyelo. Tienes valor: fortalécelo. Tienes vocación: descúbrela. Libera tu potencial. No permitas que nadie lo opaque. Y nunca delincas porque te espera el infierno en la Tierra: la cárcel ecuatoriana. Ahí nadie te salva del abuso y la vejación.
Finalmente: arrópate hasta donde te alcance la sábana. No presumas lo que no tienes ni lo que no eres. Sé tú mismo. Felicidades. (O)












