¿Quién dijo que sería fácil? Cuando los planes no salen, uno muerde el polvo, se aturde, se culpabiliza, se pregunta: “¿En qué fallé, si todos parecían contentos, sonreían y decían que todo estaba bien?”. Pero la gente, y la más cercana, miente y traiciona. ¿Esto es bueno o malo? Es la naturaleza del ser humano (perversa, pero naturaleza humana). “Es un ‘Bienvenido a la vida’”, me dijo mi maestro de taichi por una de mis derrotas. Pero poco a poco entendemos que perdemos batallas para un bien mayor.

Aunque ganó el no en la consulta popular y es un llamado a más gestión y un cambio en el interior del Gobierno, es asertivo reconocer que esta negativa de la mayoría de los ecuatorianos se hizo en un contexto democrático. Este es un punto a favor del presidente Daniel Noboa, ya que puso a disposición de todos preguntas fundamentales. Quien lo acusa de dictador se equivoca.

Hay situaciones fundamentales que se deben cambiar, como mejorar la salud en el Ecuador, las brechas económicas, la especulación en los mercados, enfrentar con mejor estrategia a la oposición y, aunque parezca menos importante –no lo es–, manejar con empatía a los periodistas, pues al final del día son las ventanas por donde se deja ver la información. Seleccionar con más cuidado a los voceros que transmiten las ideas de cambio. Presidencia tiene un buen equipo de comunicación; ahora es momento de mostrar asertivamente gestión.

Tampoco iba a ser fácil enfrentar al crimen organizado transnacional. Es aquí donde las amenazas híbridas iban a “invertir” dinero en una campaña sucia, ya que hubo bastante pauta en redes sociales con falacias.

Además había descontento social: el elector llegó a las urnas desgastado por la inseguridad y confrontaciones.

Poniéndonos en la línea de Maquiavelo, quizás si el jefe de Estado hubiera separado a algunas autoridades antes de la consulta popular, como una muestra de que está atento en hacer justicia... En el camino, según Maquiavelo, el gobernante deja de lado a amigos y se hace de otros, pero es bueno mirar quiénes son realmente leales y no quieren su espacio de poder. Si bien a los enemigos hay que tener cerca, no se puede confiar tanto, pues los malos políticos y corruptos ganan por experiencia. Ellos ya han visto caer gobernantes y sacrifican hasta a su madre por mantener el poder, y siempre aparecerán vestidos de buena gente, pero por detrás arman trampas y hasta se atreven a decir: “Aquí mando yo y no el presidente”.

Una vez más, para los que trabajamos en estrategias políticas comunicacionales, nos queda claro que la entrega de regalos, bonos, décimos no garantiza que vayan a votar por el objetivo deseado. La gente miente, toma lo que le dan y luego vota como le parece en ese momento.

Presidente, el primer paso debe ser sacar a los pillos, justamente por ese grupo social de adultos mayores que lo apoyó para que sea presidente del Ecuador; allí están los valores. Y también sacar a los aduladores. A usted le tienen que decir las cosas como son. Usted escogió el símbolo del ave fénix; ella se forja en el fuego hasta la muerte y luego resurge. Parece poético, pero es un reto muy fuerte. Avance, no tiene otra alternativa. (O)