Una mujer valiente, opositora de Chávez y Maduro desde el inicio de esas dictaduras; verdadera líder de la oposición en Venezuela, artífice del límpido triunfo en las últimas elecciones, que hizo posible obtener el 67 % de los votos a favor del candidato ganador Edmundo González el 28 de julio de 2024, en una histórica jornada.

Hoy la pretenden ignorar, pasarla por alto, y se atreven a afirmar “que ella no tiene el respaldo ni el respeto suficiente dentro de Venezuela para gobernar o liderar una transición política en ese país”. Una desafortunada declaración de Trump, equivocada información o acaso una revelación de su resentimiento por haberle ganado el Premio Nobel de la Paz en 2025.

Machado responde con su incondicional disposición de volver a Venezuela a liderar las fuerzas opositoras al chavismo y de reconocerle a Trump su valentía en apresar a Nicolás Maduro. Generosamente añade su disposición de renunciar al Premio Nobel y ofrece cederle su premio. El comité responsable de otorgar dichos reconocimientos se apresura a declarar que no es posible transferir ese premio a nadie.

Comenzó su vida política en 2001, haciendo formal oposición al Gobierno de Chávez por sus actitudes dictatoriales, inclinaciones comunistas y su vinculación con el Gobierno de La Habana. En el 2004 logra recolectar 3 millones de firmas, la cuarta parte del electorado, para organizar un referendo revocatorio nacional, oponiéndose al Gobierno de Hugo Chávez. El proceso fue debidamente supervisado por la OEA y el Centro Democrático Cárter.

En ese entonces, el New York Times la describió como “la adversaria más detestada del Gobierno chavista, una joven con ingenio rápido y una entrega vertiginosa, que a menudo aparece en Washington o Madrid para denunciar los abusos de su Gobierno”. Fue perseguida y acusada desde ese entonces, habiéndosele abierto diversas causas en su contra.

En las elecciones parlamentarias de Venezuela de septiembre de 2010, ella ganó una curul con 235.000 votos, un 85%, siendo la diputada electa con mayor cantidad de votos en el país. En enero de 2012 acusó abiertamente a Chávez por “haberse dedicado a expropiar, haber destruido la capacidad productiva del país e impuesto un modelo comunista”.

En el 2012 sufre un atentado personal: dos personas disparan contra el vehículo que la transportaba, resulta ilesa, pero desde esa fecha tratan de eliminarla y evitar su participación en las elecciones presidenciales. En dos ocasiones se le impidió ser y poder participar; MCM dio su apoyo a González Urrutia en las últimas elecciones, quien ganó en julio de 2024. Ella desea y merece ser elegida primera mujer presidenta de Venezuela.

El apresamiento de Maduro, sin que asuma González Urrutia o se convoquen nuevas elecciones de un Gobierno legítimamente electo, será una nueva decepción o frustración para el pueblo de Venezuela. Espero que la opinión de Trump haya variado después de la reunión con ella y unan esfuerzos en lograr la vigencia de un sistema verdaderamente democrático en ese país, con la liberación inmediata de todos los presos políticos. (O)