El acreditado medio de comunicación digital Portal Frutícola, de cobertura global, en su entrega de 9 de marzo, trae un interesante resumen en que destaca las diez más devastadoras plagas agrícolas que han diezmado las cosechas en el mundo, que al decir de la FAO representa mermas del 40 % de la producción, con una particular indicación que dos de ellas continúan impactando la actividad bananera ecuatoriana. El término plaga se debe entender como “cualquier organismo vivo que cause daño económico o sanitario a un cultivo, producto almacenado o sistema agrícola”, aclarando la antigua creencia que plaga es solo sinónimo de afectación por insectos. Pero también conduce el pensamiento a la expresión bíblica las “siete plagas de Egipto”, utilizada para describir un hecho que acumula varias calamidades, no solo en la agricultura, sino en la vida misma. El ilustre y recordado expresidente Rodrigo Borja, en su celebrada obra inmortalizada como la Enciclopedia de la política, destaca que el relato contenido en el libro Génesis del Antiguo Testamento, que habla de las siete plagas, en realidad, dice, fueron once, como se deduce de la pausada lectura del respetado texto religioso.

El trabajo constante en el Portal Frutícola precisa para el banano dos enfermedades catastróficas, la Fusariosis R4T o Foc R4T, recién detectada formalmente en Ecuador, y la sigatoka negra, con la que conviven los bananeros ecuatorianos desde hace varios años. Ambas son de carácter existencial, la primera no tiene cura una vez que el patógeno se ha introducido en las plantas, ya demostrada por el impacto de la mortal Raza 1, que eliminó de las cifras de exportación el añorado Gros Michel o banano de seda; la segunda, puede ser manejada a costos muy altos, pero cuando se pierde el control puede conducir al exterminio de los plantíos. No es aventurado ni alarmista ni tampoco reiterada regañina insistir en la urgencia de afrontar en un esfuerzo conjunto de todos los integrantes de la rica cadena bananera, el peligro económico y social para el país que implica la Foc R4T.

Se explica el interés del Estado ecuatoriano, en unidad de acto con el empresariado privado, de suscribir convenios con organismos extranjeros de acreditada experiencia, para encontrar soluciones genéticas como la dada por la propia naturaleza con la aparición de las variedades Cavendish, única solución para combatir la Raza 1. Hasta que eso ocurra tendrá que acudirse a otras alternativas que sugieren ensayos exitosos realizado en zonas infestadas de Perú, como inyecciones al seudotallo de aceites ozonizados para fortalecer las plantas y hasta curarlas del mal, con emisión de brotes sanos, además de continuar con aplicaciones de concentrados vegetales y microbianos que reportan eficientes resultados. El ministerio encargado de esta rama está en el deber de pronunciarse al respecto y seguir promoviendo las medidas de bioseguridad, ampliamente conocidas, hasta que se encuentren soluciones definitivas. Entre tanto, el estudio motivo de esta nota reitera respecto de Foc R4T, pérdidas de hasta 94.000 millones de dólares si se retrasa la adopción de variedades resistentes. (O)