La Mancomunidad Bosque Seco, el gobierno local de Zapotillo, el Consejo Provincial, el Gobierno nacional y la comunidad en general saben muy bien de la importancia de la Reserva Ecológica de Conservación Municipal Los Guayacanes, y a sabiendas de que este territorio no solo es un atractivo turístico, sino también un ecosistema bastión y estratégico para la conservación de la biodiversidad del bosque seco tropical y el desarrollo sostenible de las comunidades locales, lo preocupante es que este sector de mayor turismo en el Ecuador no tiene una vía de comunicación de primer orden, no existe una estación de servicio para abastecerse de combustible, esto es una preocupación especialmente de los turistas que visitan este paradisíaco lugar de Zapotillo.
Cabe indicar que actualmente las condiciones climáticas en Zapotillo y sus parroquias son favorables para el florecimiento; sin embargo, la visita de los turistas que solían ingresar desde Perú no puede darse por el puente internacional de Alamor debido al cierre de la frontera por orden del Ejecutivo por razones que los zapotillanos y turistas hasta ahora no entendemos. Lo único que sabemos es que las precipitaciones, con moderadas lluvias, en la zona de floración se dan especialmente en las parroquias Mangahurco, Cazaderos, Limones, Paletillas, Garzareal, el propio Zapotillo y sectores aledaños como Saucillo, La Ceiba y Catamayo, que a la entrada incrementan su floración y alientan las expectativas de un florecimiento óptimo en este mes.
Lo rescatable es que las autoridades locales informan que el evento contará con las garantías de seguridad necesarias gracias al trabajo articulado con la Policía Nacional y diversas carteras de Estado a fin de brindar una experiencia segura y ordenada a todos los visitantes; eso lo esperamos.
Les recordamos que, aparte del florecimiento de los guayacanes, Zapotillo y sus parroquias ofrecen otros atractivos turísticos para complementar la visita y hacerla más emocionante, como darse un baño en el sector de Zapallal, lugar donde el río Alamor nos ofrece sus frescas aguas para bajar la temperatura en un clima caluroso de Zapotillo y su gente es hospitalaria siempre, además tienen el avistamiento de cocodrilos en Cazaderos, recorridos en caballo a Baños del Inca, disfrutar de la variada gastronomía local con platos tradicionales, como el chivo al hueco, cebiches y una amplia oferta culinaria, cultural y natural que fortalece enormemente el turismo comunitario y mundial.
Bajo ese horizonte, la Mancomunidad Bosque Seco, que recibe aportes mensuales del Municipio de Zapotillo para cuidar y reforestar otras áreas con guayacanes, como a la entrada a Zapotillo, se ha quedado –esta organización– muy corta en su compromiso de trabajar de manera articulada con los gobiernos locales, las instituciones del Estado, la comunidad en general y la ciudadanía zapotillana, promoviendo el cuidado del ambiente y posicionando al territorio como un referente de conservación y desarrollo sostenible a nivel nacional e internacional.
Para terminar, quiero desearles a los turistas que pasen bien y les recordamos que esto y mucho más es Zapotillo, que ahora cuenta con una exuberante producción agropecuaria con el sistema de riego. Por ello, disfruten y lleven los productos de esta tierra de sol y calor. (O)
Freddy Rommel Coronel Álvarez, Zapotillo











