Propongo que Ecuador y los países latinoamericanos productores de petróleo fortalezcan la cooperación técnica para evaluar nuevas oportunidades de refinación en la región. El propósito debe ser desarrollar capacidades industriales, formar talento y lograr un abastecimiento de combustibles competitivo y confiable. Las cifras ecuatorianas permiten dimensionar la importancia del tema.

Según el Banco Central del Ecuador, en 2025, las exportaciones de crudo alcanzaron $ 6.985,9 millones, mientras que las importaciones petroleras sumaron $ 6.555,3 millones. Esta relación invita a estudiar qué parte de las compras externas podría sustituirse mediante una producción nacional económicamente viable.

Como ejercicio ilustrativo, reemplazar el 10 % del valor de esas importaciones equivaldría a reducir compras externas en aproximadamente $ 656 millones anuales.

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El ahorro neto dependería de los costos de inversión, financiamiento, operación y mantenimiento, así como del valor del crudo destinado a refinación que dejaría de exportarse.

Mi recomendación es comenzar con diagnósticos técnicos independientes de las instalaciones existentes. Estos permitirían identificar oportunidades de rehabilitación, modernización o ampliación, considerando las características del crudo, la demanda de combustibles y los requisitos de calidad. Cada proyecto debería sustentarse en estudios de factibilidad y ejecutarse por etapas con resultados verificables.

En el ámbito latinoamericano, sugiero promover acuerdos de capacitación, investigación aplicada, transferencia tecnológica y desarrollo de proveedores. La cooperación podría aprovechar las capacidades de cada país y facilitar proyectos complementarios, respetando sus decisiones nacionales y condiciones económicas.

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Considero que las unidades educativas, los institutos técnicos y las universidades pueden contribuir a preparar especialistas y resolver necesidades industriales. Conviene incorporar también eficiencia energética, gestión ambiental y escenarios de demanda futura para orientar inversiones sostenibles.

Presento esta propuesta como una contribución técnica al desarrollo regional. Ecuador puede impulsar un diálogo entre instituciones, empresas y academia para transformar más recursos en territorio latinoamericano. La meta compartida debe ser que cada inversión viable fortalezca el conocimiento, el empleo y las oportunidades de nuestros ciudadanos. (O)

Marco Antonio Suriaga Sánchez, Guayaquil