En las últimas décadas, la relación entre Ecuador y China ha evolucionado de una interacción comercial incipiente hacia una alianza estratégica que hoy abarca comercio, cultura, tecnología y cooperación institucional. En este proceso, cada vez más mujeres dejan una huella visible en la construcción de puentes entre ambas naciones.

Recuerdo que, en mi primer viaje a China en 2012, la presencia femenina era minoritaria y su protagonismo tenía limitaciones. No era costumbre, por ejemplo, saludar de beso; un apretón de manos, con cautela y a distancia, incluso entre mujeres, era suficiente. Hoy, la historia ha cambiado. Las mujeres en el comercio internacional no solo ocupan cargos de liderazgo, sino que también aportan una mirada estratégica basada en la colaboración, la confianza y la construcción de relaciones a largo plazo.

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Desde una perspectiva bilateral, las mujeres ecuatorianas y chinas han construido estos vínculos desde tres espacios clave: la política comercial, el liderazgo empresarial y la diplomacia cultural.

En el ámbito de la política comercial, destaca Eva García Fabre, exministra de Industrias, quien apostó por posicionar a Ecuador como sede de la Cumbre Empresarial China–América Latina y el Caribe, además de representar al país ante la Organización Mundial del Comercio. En paralelo, en China, Gao Yan, presidenta del CCPIT de Pekín, China Council for the Promotion of International Trade, visitó Ecuador en 2018 encabezando una misión protocolar de alto nivel. En esa delegación participaron empresas como DiDi Chuxing, China Harbour y China Railway, que entonces identificaron el potencial del mercado ecuatoriano y que, años después, consolidarían su presencia en el país.

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En el ámbito empresarial, resalta Lei Hong, a quien recuerdo con especial admiración por ser una de las primeras mujeres en liderar el desarrollo de relaciones entre China y América Latina, país por país, con un dominio del español poco común en ese momento. En Ecuador, por su parte, son muchas las empresarias y líderes gremiales que hoy impulsan nuevas oportunidades, participando activamente en la apertura de mercados internacionales para nuestros productos.

En el plano cultural, igualmente fundamental, destaca Verónica Bonilla, escritora ecuatoriana y primera mujer en obtener el Special Book Award of China, uno de los más altos reconocimientos que ese país otorga a autores extranjeros, dejando en alto el nombre del Ecuador. Y la lista continúa: mujeres que hoy son rostro, decisión y determinación en la exploración de mercados tan desafiantes como el gigante asiático.

Es oportuno reconocer que cada vez más profesionales ecuatorianas participan activamente en misiones empresariales, viajan de forma independiente, lideran procesos de importación, negocian a nivel internacional y ocupan espacios de toma de decisiones. Y así seguirá siendo en los próximos años.

La relación entre Ecuador y China seguirá fortaleciéndose. En ese camino, las mujeres seguiremos aportando una visión que integra liderazgo, cooperación y la vocación por construir puentes entre culturas y economías. (O)

María Lissette Albán, directora ejecutiva en Cámara de Comercio Ecuatoriano China, Guayaquil