La obsesión con las cirugías estéticas, sin duda, refleja una presión social cada vez más intensa por alcanzar estándares de belleza idealizados, muchas veces impulsados por redes sociales, filtros digitales y figuras públicas.
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El Vaticano publicó un documento que desaconseja la cirugía estética.


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La obsesión con las cirugías estéticas, sin duda, refleja una presión social cada vez más intensa por alcanzar estándares de belleza idealizados, muchas veces impulsados por redes sociales, filtros digitales y figuras públicas.