Corría el año 1970 y Barcelona tenía dos años sin ganar en Quito, y no solo eso: no marcaba goles. El director técnico del equipo era Otto Vieira, quien trajo a dos jóvenes brasileños, completamente desconocidos; sus nombres eran Gerson y Everaldo. Llegaron a Guayaquil la madrugada del sábado 3 de mayo de 1970 y pisaron cancha a modo de entrenamiento para conocer compañeros. El domingo 4 de mayo fueron a Quito a enfrentar nada más y nada menos que a El Nacional, que estaba en uno de sus mejores momentos, con una gran plantilla de jugadores, los mejores del país. Ese partido lo ganó Barcelona por 4-2 con tres goles de Everaldo y uno de Pedro Álvarez. Así eran estos tiempos. Luego vino la época de los Spencer, Bolaños, Bazurko y otros más, como Madruñero, Coronel, etc. Amigos barcelonistas, nos quedan dos caminos: uno, seguir en esta mediocridad; y el otro, vivir de los recuerdos. (O)
Luis Eduardo Rosero Cruz, ingeniero mecánico, Guayaquil