En Afganistán hay crímenes, violencia, terrorismo, derrocamiento del gobierno por los talibanes que se tomaron la capital Kabul, y miles de personas que quieren huir.

Ecuador, a través de la ministra de Gobierno, Alexandra Vela, dijo hace unos días que iba a traer a nuestro país –que ya tiene muchos problemas– a 5.000 afganos para dar una ‘ayuda humanitaria’. El 31 de agosto, Estados Unidos, a través de su Embajada en Ecuador, informó que esas personas que nos iban a enviar ya las mandaron para otros países; y la Cancillería dijo que si existen otros afganos que quieran venir, tendrán nuestra solidaridad.

¿Acaso tienen otros que decirnos a quién tenemos que dejar entrar a nuestra propia casa? ¿Tenemos para darles trabajo, alimentos, viviendas, espacios en los hospitales, en los centros educativos, etc., cuando no hay para los ecuatorianos? ¡Ayuden a nuestros jubilados, embarazadas para que no aborten o maten a sus hijos, chicos drogadictos, los mendigos sin techo y pan, a los niños de las calles que por ello se hacen pandilleros... ¡No al terrorismo! (O)

Alejandra de Marcillo, Quito