Para que niños de escasos recursos del sector de Monte Sinaí que no tienen acceso a internet ni a dispositivos tecnológicos para recibir clases virtuales o cuyos padres no están en capacidad de orientarlos en la comprensión de lo explicado vía telemática, el Municipio de Guayaquil asumirá la contratación de unos 300 profesores, entre tutores y técnicos especializados en psicopedagogía.

El programa municipal, que se denomina Educando en el camino y cuenta con el aval del Ministerio de Educación, es coordinado por la fundación Desarrollo y Autogestión.

El plan de apoyo educativo prevé salvar el año escolar para unos 6.000 niños del referido sector y su inicio coincidirá con el segundo quinquemestre del año lectivo en la Costa.

La iniciativa es plausible y lleva a reflexionar sobre otros sectores de la población que también requieren de ese tipo de apoyo pedagógico, pues la ciudad está bordeada por varias zonas donde las carencias son cotidianas y se han visto profundizadas con la pandemia.

Si una familia de escasos recursos económicos ve reducido su ingreso o lo pierde, está forzada a revisar sus prioridades, y es así como algunos niños incluso salen del sistema educativo o se desatiende una adecuada alimentación. Y si la situación se prolonga, se afecta el desarrollo de los niños que crecerán con menores opciones de alcanzar movilidad social. En definitiva, pierde la sociedad.

Además de atender a los estudiantes de escasos recursos, es también importante salvar el año lectivo del resto de estudiantes, procurando retomar la estructura pedagógica en la medida de lo posible, con la debida precaución de respetar las recomendaciones de bioseguridad para evitar la propagación del COVID-19.

Las clases presenciales, además de favorecer los procesos cognitivos, ofrecen a los estudiantes de nivel escolar y colegial un ambiente propicio para compartir con sus iguales, lo que es vital para su desarrollo emocional y social. (O)