En la carrera a Carondelet encontramos una impresionante lista de binomios presidenciales.
Tuve la oportunidad de conversar, vía telemática, con familiares, amigos, con la intención de conocer su perspectiva sobre las elecciones; el punto en común era la incertidumbre. Es entendible, la política en Ecuador ha sido manchada de una forma bochornosa; por lo tanto, es previsible que la ciudadanía no tenga confianza en los gobernantes de turno. Suenan muchos nombres, posibles alianzas y figuras políticas conocidas, se escucha el refrán “mejor mal conocido que bueno por conocer”. Ahora, ¿qué sigue?, tenemos un abanico de opciones pero ninguna confianza. Hay quienes sostienen que votaremos por el próximo saqueo de la patria. Estemos a tiempo de meditar para ejercer el voto con responsabilidad. (O)
Alejandro Sebastián Villarroel Defaz, Quito









