Steven Espinoza Ortega

  • El muro de los lamentos

    Señor presidente constitucional, ¿sabe usted cuáles son nuestros lamentos?

  • Libertades de mentiras

    Aquellos que gozamos del mucho o poco ejercicio de libertad de expresión tenemos un potente derecho en nuestras manos.

  • No encajamos

    Ya no importa la izquierda o la derecha; debe importar el ser humano, adoptar las ideas buenas del uno o del otro...

  • ‘Guerra’ rima con ‘tierra’

    Estamos utilizando para la guerra las tecnologías que deberían servir para mejorar la vida de los que habitamos este planeta.

  • Impopular

    Elaboremos nuestras propias ideas de lo que es bueno, malo, lo que creemos y detestamos; nuestra propia verdad...

  • Busquemos un sentido

    Si no cambiamos nosotros, sencillamente nos estacionamos como agua en un estanque a esperar pudrirnos.

  • Pañuelos verdes

    Debemos apagar las luces que enfocan los reflectores de cualquiera de las posiciones y sus discursos, respirar profundo y meditar en las únicas que importan.

  • Un pueblo mágico

    Zaruma, la ciudad que romantizó la minería, la ciudad donde sus autoridades prefirieron mirar hacia otro lado...

  • Trogloditas

    En el lugar adonde lleguemos al final de este camino, seremos tan iguales como aquel que hoy lo sacaron a patadas de la iglesia.

  • Los anormales

    Michel Foucault decía: “que los anormales sean excluidos, no significa que no sean importantes”.

  • ¡Abajo los derechos humanos!

    Hemos dejado podrir nuestros mejores deseos, para que la violencia y el odio liquiden lo que queda de una sociedad buena.

  • Bienvenidos...

    Nos hemos dormido en la comodidad de negar con la cabeza y esperar pacientemente una nueva contienda electoral...

  • Yo soy…

    ... la vida no es de tonos grises, es multicolor, y la tonalidad se la dan las historias que leemos y lo que aprendemos de ellas.