Comerciantes y consumidores denunciaron ayer un incremento desproporcionado en el precio de los productos en los mercados, atribuyéndolo al retiro del subsidio a la gasolina y el diésel, así como al bloqueo de vías en varias provincias que ahora protagonizan grupos indígenas.

Ese incremento, que debería ser proporcional al porcentaje que representa el costo del combustible, está siendo distorsionado por los especuladores, a ello se suma la reacción de los consumidores que, llevados por alarmas que circulan en redes sociales llamando a aprovisionarse, se vuelcan a comprar, aumentando la demanda y contribuyendo a que los especuladores suban los precios. Las autoridades de control deberán redoblar esfuerzos.

También se conoció que algunos conductores empezaron a cobrar tarifas superiores al incremento autorizado por la Agencia Nacional de Tránsito. Es potestad de los municipios el incremento de pasajes urbanos, autorizado entre cinco y diez centavos, sin que suban para estudiantes, personas con discapacidad o usuarios de la tercera edad. La alcaldesa de Guayaquil, quien se ha manifestado contraria a la eliminación del subsidio del combustible por considerar que la medida afecta al pueblo, podría reorientar fondos que el Municipio destina a inversión social para subsidiar el transporte urbano. (O)