Los habitantes del Ecuador ansiamos tener una paz duradera, moral, ética y jurídica, siendo necesario contar con jueces impolutos, sabios en el derecho, que despachen las causas aplicando las leyes y no el favoritismo para el dictador de turno, lo que ha venido ocurriendo más de diez años.

La justicia está politizada, hay juicios que se acumulan, jueces se juntan solo para las fotos como diciendo somos una fuerza y nadie nos mueve de los cargos. Jueces de Chile después de una larga dictadura tuvieron la valentía de tomarse una  foto, pero para suplicar a la sociedad chilena y al mundo perdón por las sentencias que dictaron en la dictadura de Pinochet. Aquí en Ecuador, exfuncionarios públicos se van huyendo de la justicia y uno está escondido tal vez en Bélgica, el dictador que se tomó la justicia  y tuvo solo sumisos que en más de diez años dictaron sentencias favorables a las instituciones del Estado, dejando a más de 60.000 trabajadores en las calles. Qué lastima, el Consejo de la Judicatura transitorio designado por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio, no cumplió con evaluar a jueces de la Corte, se  formaron en dos grupos para atender otros asuntos como reintegrar a más de 30 jueces. El pueblo escucha todos los días casos de corrupción y de impunidad que se dan en judicaturas, es alarmante tener que ver en las fotos que reclaman que no los evalúen. Ecuador está en uno de los puestos principales en el mundo, en corrupción. Por la mala administración de justicia durante más de doce años, nada ha cambiado para beneficio de los ecuatorianos que ven a diario cómo salen los presos a seguir robando, cómo huyen los corruptos, cómo salen en libertad “personajes” que han cometido delitos,  pero el pobre que se roba una gallina para comer está preso.(O)

Wilson R. Molina Borja,

abogado, Guayaquil