El momento de madurez

14 de Febrero, 2019
14 Feb 2019
14 de Febrero, 2019 - 00h00
14 Feb 2019

El desarrollo de todo pueblo o civilización es semejante al desarrollo de la persona en que, para llegar a la madurez, es necesario que ocurra un momento decisivo en su historia en el cual ella abandone las seguridades y dependencias del pasado para volverse autónoma y responsable de su propio futuro. El momento de América Latina se acerca.

No cabe duda de que el reconocimiento de Juan Guaidó por parte del gobierno de Estados Unidos fue uno de los momentos más decisivos en darle impulso y legitimidad internacional a su gobierno. Sin embargo, muchos tienen la esperanza de que el protagonismo americano vaya mucho más allá. En efecto, no pocos esperan de ese país una decisiva acción de carácter militar en Venezuela que asegure la victoria de la oposición y que finalmente acabe con la dictadura.

Las probabilidades de una acción como esa, sin embargo, son menores de lo que la gente cree. La esperanza de una decisiva intervención norteamericana está anclada en la experiencia de la Guerra Fría, cuando la política externa de los Estados Unidos era extremadamente activa en miras de frenar el avance del comunismo. Sin embargo, tras la caída de la Unión Soviética y el probado fracaso económico del comunismo, este último simplemente ya no constituye una amenaza para los americanos. Sin el respaldo de una superpotencia como lo era la Unión Soviética, el socialismo venezolano simplemente le da risa a Estados Unidos. En tanto, hay quienes basan sus expectativas en las amplias reservas petroleras de Venezuela, las cuales dicen motivarán al gigante del norte a actuar. Este razonamiento, sin embargo, obvia el hecho de que Venezuela ya era gran exportador de petróleo a ese país y que las propias reservas americanas son mucho más extensas de lo que la gente a menudo percibe. Dicho de forma simple, los Estados Unidos carecen de una motivación real para arriesgarse en Venezuela, por lo que una acción dramática por su parte, si bien no deja de ser posible, es improbable.

Sin embargo, poner nuestras esperanzas en Estados Unidos es mucho más problemático que simplemente calcular las probabilidades de que este actúe. Depender de la intervención americana revela el profundo fracaso del que somos culpables como región en el momento de ocuparnos de nosotros mismos. En vez de mirar al norte, Latinoamérica debería organizar una coalición propia preparada para defender la democracia venezolana en la lucha que tiene por delante. Sin embargo, en vez de eso, la mayoría de naciones latinas ha de momento adoptado una posición demasiado pasiva, que raramente ha pasado de una vacua retórica o manifestaciones cuasi-simbólicas de carácter diplomático.

Sin embargo, el futuro todavía no está decidido y todavía tenemos la posibilidad de actuar. El momento decisivo para Venezuela está a nuestras puertas y todavía queda la esperanza de que nuestro propio pueblo despierte y decida tomar responsabilidad por su propio futuro. Todavía tenemos ante nosotros la posibilidad de que seamos nosotros mismos quienes nos compadezcamos de la miseria de nuestro pueblo hermano y tomemos acciones reales en contra de su opresor. ¿Le habrá llegado el momento de madurez a Latinoamérica?

(O)

El momento de madurez
El momento de madurez
2019-02-14T00:00:56-05:00
El Universo

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