El sector privado, polo del desarrollo mundial

10 de Septiembre, 2018
10 Sep 2018
10 de Septiembre, 2018 - 00h00
10 Sep 2018

La estrategia económica paralela más objetiva para llevar a cabo el decrecimiento del aparato estatal es, sin duda, el aumento de la productividad del sector industrial y de la efectividad de las prestaciones del sector servicios. No obstante, se debe entender que la industrialización de una nación cimentada en la empresa privada como motor de desarrollo no significa la mayor explotación de sus recursos naturales por empresas privadas foráneas. Para el año en curso se esperaba un crecimiento del PIB en el orden del 1,60%, de donde, con las conversaciones con la Corporación Halliburton, Repsol, el Consorcio Petrosud-Petroriva y con Baker Hughes de General Electric, y el cierre de contratos estratégicos, el PIB petrolero (componente del PIB que genera ingresos por este rubro) se acrecentaría alrededor del 5% con respecto al año anterior. Para muchos analistas, se entiende que estas empresas privadas traen mano de obra, divisas y generan ingresos al país.

Sin embargo, esta no es la clase de inversión privada que necesitamos para focalizar el desarrollo sostenible e integral de la nación a un largo plazo. Por citar un ejemplo, Finlandia es un país en el que las condiciones climáticas y geográficas no le permiten tener un componente importante del PIB en la agricultura, la que representa menos del 3% de su PIB y emplea a apenas el 4% de la población. En este sentido, las materias primas como el petróleo y demás minerales tampoco forman parte importante de la composición del PIB. El clima boreal que poseen tiene su estación más larga en el invierno, que va desde los 110 días hasta los 180 días en zonas geográficas del norte. Con temperaturas de menos 20 grados centígrados en esta estación, han ideado la manera para superar la crisis económica que los afecta.

Parte de la solución radica en destinar entre un 2% y 5% del PIB a I+D (investigación y desarrollo), distribuyéndolos entre laboratorios industriales e instituciones estatales de educación. De esta manera se logra que la industria represente cerca de un cuarto del PIB, empleando al 22% de la población activa. Entre sus principales productos de exportación derivados de la especialización técnica que poseen están los derivados simples de madera, etiquetas de alta tecnología, sellos, papel cartón, empaques, instrumentos para tecnologías de la información y telecomunicaciones. Otras industrias importantes son la metalurgia, la ingeniería mecánica y los bienes electrónicos, aunque en este aspecto la multinacional Nokia ha perdido espacio en el mercado. Los países desarrollados suelen cimentar la productividad de su industria en la relación del grado de innovación tecnológica, el crecimiento del capital y del trabajo en las economías por su participación en la producción.

De aquí se deduce entonces que las políticas económicas estatales que generan estabilidad a la empresa privada son esenciales para el crecimiento. Por ejemplo, los países que mantienen mercados abiertos para el comercio nacional como para el internacional, por lo regular son más exitosos que las economías cerradas, en donde el gobierno interviene activamente en los mercados y se convierte en un mero exportador de las materias primas y administrador de todas las empresas estatales. Por este motivo, como país necesitamos invertir en el verdadero desarrollo industrial, y no solamente en explotar más recursos con empresas foráneas. (O)

* Máster en automática y robótica.

El sector privado, polo del desarrollo mundial
La estrategia económica paralela más objetiva para llevar a cabo el decrecimiento del aparato estatal es, sin duda, el aumento de la productividad del sector industrial y de la efectividad de las prestaciones del sector servicios.
2018-09-10T00:00:38-05:00
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