Si por el título pensó que estoy haciendo predicciones electorales, lamento decirle que está descaminado. No me refiero a ese verde publicitario, usado para anunciar rebajas, o resaltar textos, que roba nuestra atención y enerva las percepciones. Me refiero al verde de la floresta y de la selva, que apacigua los sentidos y simboliza la esperanza. A ese verde pertenece el futuro. Es que solo las iniciativas que contribuyan a la mejora ambiental planetaria tendrán posibilidades, y en eso debemos fijar nuestra atención.
Acaba de entrar en vigor el acuerdo sobre cambio climático de París; a diferencia del de Kioto, este cuenta con el compromiso de Estados Unidos y China, los mayores contaminadores, y así y todo los expertos y las Naciones Unidas lo consideran insuficiente. Nosotros tenemos la tendencia de considerar que estos asuntos son ajenos, que solo incumben a los grandes, que son cosas que pasan “allá”. Pues no, tenemos una casa común, el planeta Tierra, y todos tenemos que contribuir a su cuidado; hay mucho que podemos hacer. Pero sobre todo, tenemos que educarnos para mirar el mundo con otra perspectiva.
Las fuentes de energía son críticas; el petróleo, sus derivados, el motor de combustión y sus emisiones, aportan para mal al daño ambiental. Es hora de enfrentar la decisión de prescindir de ellos; tuvimos la oportunidad de dejarlos bajo tierra en el Yasuní y aportar al mantenimiento de la biodiversidad y la perdimos de malas maneras. Tenemos el país con posiblemente el mayor asoleamiento del planeta –como atestiguan nuestras flores–, pero no hacemos nada para aprovecharlo. Esa es una fuente disponible, limpia y gratuita, pero preferimos quemar petróleo. Podríamos aprender de los alemanes que han instalado colectores en las casas particulares para “cosechar” energía, y eso que en esas latitudes el sol brilla poco. Acá el sol es una de nuestras ventajas comparativas, pero no la aprovechamos. La tecnología está disponible. ¿Por qué no hacer que cada vivienda tenga su colector solar para su uso y si hay excedentes, ponerlos a disposición de otros? Así hacen las cooperativas de generación alemanas; eso contribuye a bajar el peso de la factura eléctrica, cosa que ayudaría mucho a las familias usuarias de esas viviendas.
Hemos dado pasos importantes en materia de generación hidráulica al poner en marcha proyectos que estuvieron listos hace cuarenta años, cuando todavía existía el Fonapre; menos mal. Pero esos proyectos demandan grandes inversiones de lento retorno. En próximos años tendremos abundante energía disponible. ¿Por qué no plantearnos como meta para el 2030 tener en las grandes y medianas ciudades transporte público eléctrico, limpio y barato? ¿Por qué no construir un tren eléctrico que articule la Costa? ¿Por qué no proponernos que ciudades complicadas, como Quito, tengan flotas de carritos eléctricos de uso público, a la manera de las bicicletas? Vitoria-Gasteiz en el País Vasco ya lo hace con éxito. Eso permitirá hacer que sectores congestionados como el centro norte y algunas partes del sur queden libres de autos y se pueda recuperar la calle para el peatón, los niños y sus juegos, las bicicletas y el rediseño del espacio público primordial –la calle– para uso y disfrute de la gente. ¡Cómo mejoraría el centro de Guayaquil! Se necesitará rediseñar nuestra infraestructura urbana y generar parqueaderos donde dejar los vehículos, transportarse en estos carritos, que se cargarían en esos parqueaderos públicos y cuyo uso sería parte del costo por parquear. Podríamos tener luminarias públicas alimentadas por pequeñas placas solares individuales, con electricidad sin costo, cada una autónoma y sin necesidad de cableados onerosos. ¿Por qué no? ¿Por qué?(O)
En próximos años tendremos abundante energía disponible. ¿Por qué no plantearnos como meta para el 2030 tener en las grandes y medianas ciudades transporte público eléctrico, limpio y barato? ¿Por qué no construir un tren eléctrico que articule la Costa? ¿Por qué no proponernos que ciudades complicadas, como Quito, tengan flotas de carritos eléctricos de uso público, a la manera de las bicicletas?










