Al menos 28 asesinatos se han registrado en Durán en lo que va del 2021, y aunque se ha detenido a unos 15 supuestos sicarios este año solo en esa localidad, las muertes violentas no dan tregua, pues los sospechosos quedan en libertad en pocos días y cada vez hay más gatilleros a órdenes de las organizaciones, que reclutan a jóvenes en distintos sectores de Durán.

Así lo revelan algunas imágenes que los mismos integrantes de la banda Chone Killer han subido a redes. En ellas se ve a los miembros reclutados, a quienes primero les hablan de Dios y luego les entregan droga para vender y armas para salir a matar por el territorio.

Y si estos nuevos integrantes son menores de edad, mejor para las bandas, pues los usan para matar y se benefician del trato especial que les permite ser procesados con medidas socioeducativas (arresto domiciliario). Eso ocurrió en octubre pasado con un menor de 17 años, que fue liberado horas después de que lo detuvieran con un arma de fuego; era sospechoso de haber matado a un hombre el día anterior, pero la ley lo ampara.

Menores de edad son reclutados en varios sectores de Durán para venta de drogas y asesinatos por territorio. Foto: cortesía

Tal es el nivel de violencia en Durán que entre sicarios se están matando. Hace dos semanas un hombre fue baleado cuando estaba sentado en el portal de su casa. Según sus vecinos, la víctima fue años atrás gatillero de una organización, pero ya había dejado esa vida, tenía esposa y un bebé de 6 meses; sin embargo, recibió dos tiros en la cabeza a pocos metros del cerro Las Cabras.

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Esta semana, dos personas murieron y otra quedó herida luego de un ataque a bala registrado la noche del jueves 4 en uno de los callejones de la ciudadela Maldonado.

Dos sujetos que llegaron a pie abrieron fuego contra varias personas que se encontraban conversando en un portal.

Uno de los fallecidos quedó tendido en la calzada, mientras el otro, identificado como Erick Gregory Soria Tomalá, fue llevado a una casa de salud, donde se comprobó su deceso

Soria Tomalá fue detenido en octubre pasado con un kilo de droga durante un operativo en el mismo cantón, y fue liberado con medidas cautelares porque supuestamente estaba contagiado de COVID-19.

Según la Policía, quince días después habría participado en un crimen registrado en una cancha del centro de Guayaquil, por lo que fue detenido; pero casi dos meses después nuevamente obtuvo la libertad, luego de que la Fiscalía se abstuviera porque supuestamente no había pruebas suficientes para llevarlo a juicio por la muerte.

El 27 de enero se giró su boleta de excarcelación, después de que la fiscal provincial del Guayas Yanina Villagómez revisara el dictamen y se ratificara en que no había pruebas suficientes contra los sospechosos detenidos.

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Al respecto, la Policía asegura que se presentó a dos testigos, quienes vendían jugos cerca de la cancha; sin embrago, cuatro meses después mataron a Soria y sale a la luz que habría sido uno de los gatilleros de Ben 10; y que, además, en febrero supuestamente fue detenido junto con otro hombre por robar en el cerro Las Cabras. Pese a todo, estaba en su casa celebrando con su amigos cuando murió por varios tiros.

Los investigadores señalan que Soria Tomalá era investigado por su participación en al menos tres sicariatos. Por eso la Policía de Durán está a punto de tirar la toalla, porque aunque casi cada semana se detiene a sospechosos de estos crímenes salen en libertad al poco tiempo.

El año pasado, solo en Durán se detuvo a diez sospechosos de asesinatos.

“Llegan en unos carrazos los familiares y los abogados a la Fiscalía para sacarlos; es una burla para nosotros”, mencionó un policía que se ha llevado la sorpresa de ver en las calles a quienes ha detenido por delitos graves, como asesinato.

Según cifras del Consejo de la Judicatura, en el Tribunal Penal de Durán se han dictado cinco sentencias este año por asesinato. En 2020 fueron nueve sentencias por este delito en ese cantón del Guayas. (I)