Las investigaciones por el crimen de Martha Solís mantienen en etapa de juicio a su hija, Andreína L., como principal sospechosa y han puesto bajo la lupa a un hombre que también podría ser procesado por el asesinato.

El cuerpo descuartizado de la mujer, de 47 años, fue encontrado en un departamento de Sauces 9, el pasado 16 de octubre, luego de reportarse su desaparición por varios días.

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El cuerpo de la víctima estaba descuartizado y distribuido en partes en una lavadora y recipientes dentro del inmueble que ella compartía con su hija, Andreína L. Ella fue detenida tras el hallazgo de los restos.

El 28 de noviembre anterior, Andreína L. fue llamada a juicio por el delito de asesinato.

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Investigación del crimen de Martha Solís

Jorge Llivisaca Plaza, patrocinador legal de la familia de la víctima, recordó que inicialmente la Fiscalía abrió una investigación por la desaparición de Solís y se delegaron agentes especializados en ese tipo de casos.

Sobre ese proceso, él expuso algunas observaciones. Lamentó que los agentes encargados de la búsqueda inicial llegaron hasta las inmediaciones del predio de Sauces 9, pero no accedieron al interior y solo se quedaron con lo que manifestó Andreína L. para que revisaran las cámaras de zonas exteriores y áreas aledañas.

“Por protocolo general, donde se busca a una persona desaparecida es en su casa, donde se presume que vive, pero (el investigador) nunca lo hizo, nunca subió. Él fue a entrevistar a la procesada y se dejó engañar, porque (ella) le dice: ‘Arriba no hay nada de cámaras’, lo dirige a recorrer cámaras, a buscar en otras zonas, nunca lo deja subir ni le pide subir”, expuso el abogado.

En esa ocasión, según el defensor, la Policía podría haber encontrado indicios, incluidos olores, que lleven a establecer la presencia del cadáver en el interior del departamento.

Días después, los restos de la mujer se detectaron en un allanamiento al domicilio. Con esas indagaciones, la desaparición cambió por el delito de asesinato.

Un segundo sospechoso en el caso

El abogado expuso que la falta de “experticia” en la investigación motivó que dentro de la instrucción fiscal no se pudiera incluir a una segunda persona.

Hace unas dos semanas, aproximadamente, el esposo de la víctima recibió un llamado de la Policía y conoció detalles de la nueva persona sospechosa.

El abogado manifestó que se ha determinado que ese hombre sospechoso, quien habría tenido una relación sentimental con la implicada, estuvo en el departamento un día antes del hallazgo de los restos.

Dentro de las evidencias recolectadas, según el abogado, en el teléfono de Andreína se encontraron fotografías íntimas de ella y el hombre en el inmueble.

“No podía concebirse que una persona haya estado toda una noche en un departamento, que no es el mío, y no se podía haber dado cuenta, más aún cuando ya existía el olor. Cuando encontraron a la señora (al día siguiente) ya el olor era evidente y la forma de darse cuenta”, sostuvo el abogado.

Con esos antecedentes, el abogado indicó que se dio aviso al agente de la Fiscalía, que también hasta entonces desconocía el tema informado por la Policía.

Por ello presentaron un escrito para que se avanzara una investigación hacia este sujeto en una nueva indagación por parte de la propia Fiscalía.

El abogado recordó que una vez cerrada la instrucción fiscal ya no se puede vincular a más personas en un proceso penal, por lo que debe indagarse en otra causa judicial.

Esta semana, personal de Policía presentó un informe sobre la presunta participación de una segunda persona en el crimen para que la Fiscalía abra una indagación previa paralela.

“Ya con esta información tenemos la certeza de que esta persona estuvo ahí y tiene algún grado de participación. Vamos a ir con todo porque tenemos que establecer qué grado de participación tuvo este caballero”, apuntó el abogado.

La situación de Andreína L.

El abogado expuso que espera el máximo de pena de 40 años por el delito de asesinato, incluyendo agravantes, para la procesada, mientras prevé que se determine la responsabilidad del otro sospechoso.

“Lamentablemente todos los elementos y agravantes que hizo (Andreína), de esconder el cuerpo, valerse de información, permiten que los jueces impongan a ella la pena máxima; en todo caso, Fiscalía, el día de audiencia, vamos a ver cómo se desenvuelven y piden”, estimó.

Llivisaca añadió que el padre de Andreína se mantiene devastado y dolido. Actualmente está tomando conciencia de lo ocurrido. “Perdió a su hija y a la madre de sus hijos, estaban separados, pero mantenían una relación estrecha”, expuso el defensor.

Entre los hijos de Solís, expuso el abogado, inicialmente se mantuvieron la duda y la negación de que su hermana haya sido capaz de este trágico episodio hasta que se expusieron algunas evidencias y la valoración médico-psiquiátrica hecha por el perito Juan Montenegro, que hacen presumir su directa participación.

El perito Montenegro expuso que la joven confesó que perpetró el crimen, que mantenía una relación con confrontaciones con su madre, sobre todo a raíz de la separación de sus padres, y que además la víctima le habría pedido que desocupara el departamento donde vivía en Sauces 9.

A la par, el abogado Llivisaca corroboró que Andreína no tenía una buena relación con Solís y que presuntamente habría mantenido una deuda con la víctima.

En la audiencia preparatoria de juicio, el abogado defensor de Andreína reiteró que los 20 elementos de convicción presentados por la Fiscalía no permiten presumir un nexo directo entre la materialidad y el hecho perpetrado.

Afirmó en esa audiencia que no se escuchó la forma o la acción que Andreína habría usado para acabar con la vida de su madre, que la acusación de la Fiscalía no tenía sustento y que su participación podría ser otra y no de autoría directa.

Próxima audiencia de juicio

El próximo 3 de febrero a las 16:30 se realizará la diligencia de juicio. Han sido convocados 22 testigos anunciados por la Fiscalía en la audiencia preparatoria de juicio, entre ellos constan policías y peritos especializados de la entidad, además de familiares y médicos, como Montenegro y Martha Gordillo León, encargada del protocolo de autopsia. (I)