En las calles de Guayaquil la percepción de seguridad ha mejorado al cumplirse un mes del estado de excepción y declaratoria de conflicto armado interno a nivel nacional, luego de dos hechos que marcaron el inicio del 2024: la fuga de la cárcel Regional de Adolfo Macías, alias Fito, cabecilla de Los Choneros, y la irrupción de antisociales armados en TC Televisión mientras la programación habitual se transmitía en vivo.

Ambos episodios ocurridos en el Puerto Principal del Ecuador develaron una crisis de seguridad que puso al país ante los ojos del mundo. Con el estado de excepción, vigente desde el 8 de enero, entró en vigencia un toque de queda que al principio fue generalizado, desde las 23:00 hasta las 05:00, pero que desde el 23 de enero cambió en función de tres niveles de riesgo: alto, medio y bajo.

En Guayaquil, Durán y Samborondón operan 12 de 22 grupos considerados terroristas

Así, en las ciudades con riesgo alto se restringe la libertad de tránsito todos los días desde las 00:00 hasta las 05:00. En las localidades con un riesgo medio el toque de queda se aplica a diario de 02:00 a 05:00 y en los cantones con riesgo bajo se eliminó la restricción de libre movilidad.

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Mientras, la declaratoria de conflicto armado interno, mediante el Decreto Ejecutivo 111 del 9 de enero, permitió identificar a 22 grupos de delincuencia organizada (GDO) que operan en el país como terroristas.

En Guayaquil, Durán y Samborondón, que conforman la Zona 8, operan doce de estas bandas, según la Policía Nacional. En total, dicha jurisdicción está integrada por doce distritos, en cinco se han intensificado los operativos conjuntos entre la Policía Nacional y Fuerzas Armadas, lo que ha permitido la captura de presuntos integrantes de las bandas Los Choneros y Los Lobos y de agrupaciones aliadas.

“Siempre hay una división y subdivisión de esas (bandas), pero al final todos responden a dos estructuras grandes que son Los Lobos y Los Choneros. Se está buscando justamente debilitar a todos de acuerdo a la acción que tienen según las jurisdicciones”, expresa el general Víctor Herrera, comandante de la Zona 8.

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¿Cuál es la situación en los distritos?

El jefe policial indica que en los distritos Nueva Prosperina, Sur, Durán, Portete y Pascuales se detuvo a 75 personas presuntamente ligadas a estos GDO, entre el 8 de enero y el 4 de febrero. Ellos son parte de un total de 967 aprehendidos en ese lapso.

De estas detenciones, 252 son por tráfico de sustancias sujetas a fiscalización, 127 por tenencia y porte de armas, 62 por secuestro extorsivo, 68 por robo a personas y 44 por terrorismo. El resto corresponde a otros hechos ilícitos.

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Además, en ese periodo en Guayaquil, Durán y Samborondón se identificó a 75 individuos como objetos de intermedio valor, de los cuales se aprehendió a 20 en el periodo descrito.

“De los 20 que estamos hablando no han tenido medidas sustitutivas. Estamos haciendo un seguimiento porque han sido dadas detenciones en firme. Ellos tienen 90 días dentro de la instrucción fiscal para poder determinar el grado de peligrosidad y allí habría que determinar cuáles serían las sanciones”, expresa el jefe policial.

Durante las intervenciones conjuntas entre policías y militares, la semana anterior en el suroeste de Guayaquil se detectaron explosivos tipo pentolita en dos viviendas. Este material aparentemente iba a ser utilizado en atentados contra sedes policiales.

Asimismo, el fin de semana se detuvo a dos presuntos integrantes de la banda Los Choneros: Jonathan Antonio B. A., alias Mocho, y Roddy Raúl V. M., alias Comandante, quienes aparentemente lideraban algunos pabellones de la cárcel Regional. Ambos objetivos de intermedio valor tienen prisión preventiva y afrontarán un proceso por delincuencia organizada.

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Durante la detención a los individuos se les encontraron armas y gorras con numeraciones y símbolos alusivos a Joaquín Chapo Guzmán, líder del cartel de Sinaloa. Los Choneros, según información policial, tendrían nexos con esta agrupación delictiva mexicana.

Disminución de las muertes violentas

Guayaquil, Durán y Samborondón, la Zona 8, tuvieron un inicio de año marcado por las muertes violentas, pero esta situación se ha revertido satisfactoriamente para la Policía y para la ciudadanía.

La semana anterior en los exteriores  del complejo carcelario de Guayaquil más de 30 locales comerciales fueron clausurados y desalojados. Foto: Ronald Cedeño

La primera semana de enero (del 1 al 7) hubo 102 asesinatos. En la segunda semana (8-14) se reportaron 39 crímenes; en la tercera (15-21) fueron 22; en la cuarta (22-28), 24. Y entre el 29 de enero y 4 de febrero se registraron 15 homicidios.

Del 1 al 31 de enero la Zona 8 tuvo 194 muertes violentas. Y del 1 al 5 de febrero se reportaron 8 asesinatos. En total, del 1 de enero al 5 de febrero se contabilizaron 202 homicidios.

“Es importante recalcar que esta disminución (de asesinatos) y este porcentaje es importante para nosotros tomando en consideración que la mayoría, dentro de la tipología, era violencia criminal”.

El general Víctor Herrera señala que en este nuevo escenario con el que se está enfrentando al crimen organizado transnacional el país está en una primera etapa, la de despliegue operacional, pero lo importante es llegar a un sostenimiento respecto al índice de muertes violentas, que actualmente es de 5,77 asesinatos por día en la Zona 8.

¿Qué viene después del despliegue operativo?

Si algo tiene claro la Policía es que a una guerra, en este caso la guerra interna declarada a los grupos hoy considerados terroristas, no se le puede poner plazos, pues el accionar delictivo es dinámico y en función de aquello se diseñan estrategias y operaciones.

“Estamos todavía en el despliegue operativo (primera etapa), seguimos operando, seguimos debilitando a las estructuras y esto no va a ser de un mes, pueden ser dos meses, tres meses. Ahora tenemos la facultad que nos da el decreto de conflicto armado interno para realizar allanamientos, es decir, tenemos la alerta de un domicilio donde hay droga, donde hay armas, se va y se ingresa, se detiene, pero antes no teníamos eso”, refiere el jefe policial.

Luego del despliegue operativo, dice Herrera, vienen otras fases, la de contención, consolidación, estabilización y sostenimiento.

A más de los asesinatos, otros delitos de mayor incidencia en la Zona 8, como el robo a personas, robo de carros, de motos, de viviendas, de unidades económicas y en carreteras, han tenido también una disminución en estos días.

“Algo que no se está monitoreando y que no tiene la misma reducción son las extorsiones, las denominadas ‘vacunas’, porque la gente por el temor no denuncia”, reconoce el general Herrera.

Reforzar el resguardo en las fronteras, una tarea pendiente

Carlos Sevillano, experto en seguridad nacional y ciencias políticas, considera positivos los resultados que se han obtenido en este mes de estado de excepción y declaratoria de conflicto armado interno a nivel nacional.

Pero para él, las recientes capturas de criminales extranjeros reflejan la facilidad con la que estas personas ingresan por las fronteras.

Choneros y Lobos tienen accionar delictivo en 21 de las 24 provincias de Ecuador: Gobierno combate estas bandas con apoyo internacional

“Para prevenir que los criminales sigan viniendo y operando normalmente dentro del país primero se debe trabajar casa adentro, implementar una depuración constante del personal del Estado en territorio. Esto mediante pruebas de confianza, capacitación ética y operativa. Además, se deben mejorar las condiciones laborales y salariales de las fuerzas del orden con el fin de que la lealtad a su juramento, a su profesión y conciencia no sea comprada o sea amenazada por el crimen organizado”, sostiene él.

Sevillano cree que Ecuador puede reforzar sus controles para evitar el ingreso de delincuentes al país incrementando la cooperación internacional en los procesos de extradición.

“Este factor es clave porque si bien el proceso del derecho nacional no ha tenido la capacidad de manejar casos del crimen organizado, el derecho internacional los podrá asumir y ejecutar. El mecanismo de extradición limitará la tranquilidad de los criminales o terroristas que se esconden en el país”, señala el especialista en seguridad. (I)