Roxana Montaño Medina, de 34 años, estaba asomada en su balcón cuando a pocos metros de su casa lanzaron un saco con explosivos. La onda expansiva la lanzó a la mitad de la calle y murió al instante. Fue la primera víctima identificada en el ataque perpetrado la madrugada de este domingo en la calle 8, ubicada en la Décima y la H, sector del Cristo del Consuelo, suroeste de Guayaquil.

Terror en Cristo del Consuelo: explosión de gran magnitud provoca fallecidos y casas afectadas

Este atentado ocurrió poco antes de las 03:00 y aunque esta madrugada no había una fiesta en la popular calle, sí funcionaban dos bailaderos (así se conoce a las casas donde se realizan bailes) cercanos al punto de la explosión, contaron los moradores. De hecho, la mayoría de los afectados son quienes salían de esa especie de discotecas clandestinas.

En el lugar murieron tres personas y dos más fallecieron en el hospital Abel Gilbert Pontón. Son en total 5 fallecidos y 16 heridos, algunos de gravedad.

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En la escena del atentado, Medicina Legal levantó el cuerpo de Montaño, de otra mujer mayor y de un hombre. Según el general Víctor Hugo Zárate, comandante de Policía de la Zona 8, la otra mujer fallecida es Ana Lucía Narváez, de 42 años, quien estaba comiendo en uno de los locales que funcionaban a esa hora.

El hombre fallecido en el lugar sería Jean Carlos Campusano, dijo el jefe policial.

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Horas después, dos hombres más fallecieron en el Abel Gilbert, también conocido como hospital Guayaquil, producto de las heridas. Ellos eran Walter Álava Silva y Vicente Agustín Loor, ambos de 41 años.

Según la esposa de Álava, él laboraba como conductor informal y había acudido al sector a comer caldo de salchicha con su prima y un amigo. Las otras dos personas resultaron heridas y están hospitalizadas.

Vicente Agustín Loor es el único fallecido que registra antecedentes penales. Fue detenido en 2010 por tenencia y tráfico de drogas.

Los vecinos describieron la escena de terror: cuerpos desmembrados con los intestinos y costillas expuestas y gente corriendo y pidiendo ayuda en medio del humo que se generó por la detonación. Además, hubo un corte de energía eléctrica que se solucionó a las 11:00 del domingo recién.

Familiares de las víctimas en la explosión del Cristo del Consuelo llegaron desconsolados a la morgue de la Policía. Foto: Jorge Guzmán  Foto: El Universo

Un morador que es bombero fue el primero en pedir auxilio, notificó a la central y llegaron cinco ambulancias que trasladaron a los heridos a distintas casas de salud.

Entre los afectados están una familia completa: papá, mamá e hijo. Ellos atendían un pequeño negocio conocido como Verde y Pollo. Ahí vendían comida rápida a quienes salían de bailar.

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Junto a este negocio está un local donde a esa hora vendían caldo de salchicha. Otros de los heridos estaban ahí comiendo y libando. De hecho, el dueño de uno de los bailaderos también resultó herido por la detonación.

Es conocido como Cucaracha y algunos sospechan que el ataque era dirigido hacia él.

Los familiares de Roxana Montaño la mañana del domingo quisieron ingresar a la casa de la fallecida para buscar su cédula de identidad.

Quieren hacer los trámites en la morgue y retirar el cuerpo de la mujer que deja a una adolescente en la orfandad.

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No pudieron entrar a la vivienda porque hasta las 11:30 continuaban los peritos en la zona.

Cerca del mediodía dejaron pasar a personal de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) para reparar los daños en el cableado y restaurar el servicio eléctrico.

También lograron llegar algunos funcionarios de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG) que iban a evaluar los daños en las estructuras y gestionar ayuda a los afectados. (I)