El mismo día en que los mandatarios saliente y entrante, Lenín Moreno y Guillermo Lasso, tuvieron su primer encuentro de transición gubernamental en el Palacio de Carondelet, en la capital, el pasado 19 de abril, el equipo del segundo envió uno de sus trajes a la congregación de las Hermanas Contemplativas del Buen Pastor para que usen esa medida en la confección de la banda que se le impondrá el próximo 24 de mayo cuando asuma su cargo.

Es una tradición que estas religiosas elaboren dicha prenda. Lo hacen desde la época del presidente Gabriel García Moreno, aunque entonces tenía otros colores y diseño. El primero en usarla fue Juan José Flores, con quien se inauguró la vida republicana, en 1830.

Se trata de la bandera nacional de terciopelo sobre el cual se bordan a mano con hilos dorados la leyenda “Mi poder en la Constitución” y el escudo, dentro del cual se colocan reliquias de santos ecuatorianos, medallas y estampitas de Jesús del Buen Pastor y la Virgen del Quinche. Simboliza la alta dignidad que ostenta el jefe de Estado, quien además la usa en ceremonias castrenses y al rendir su Informe a la Nación.

El encargo de la banda es solo uno de los muchos detalles que tienen que revisar, por estos días, los colaboradores cercanos de Guillermo Lasso, quien recién retornó de Estados Unidos el domingo último. Viajó a ese país para asistir a la ceremonia de graduación de la Universidad de Pensilvania de su hija María Mercedes. Lo acompañaron su esposa, María de Lourdes, y sus hijos.

Está pendiente, por ejemplo, pulir la lista de invitados a la ceremonia de posesión, que se desarrollará en la Asamblea Nacional. Para el caso del salón plenario de sesiones Nela Martínez, el aforo permitido por el COE nacional es de 379 personas: 149 se ubicarán en las curules, 22 espacios para la prensa en la planta baja y 208 en las barras altas, incluida la prensa. Esta cifra significa el 30% del aforo, pues en situaciones normales participan unas 1.200 personas. Está previsto que se habilite también el salón José María Lequerica para invitados y la prensa, donde se podrán ubicar al menos 172 personas con medidas de bioseguridad.

Eduardo Bonilla, director de Comunicación de la oficina del presidente electo, explica que en atención al aforo limitado en la Asamblea se quedarán por fuera muchos familiares y amigos tanto de Lasso como del futuro gabinete. Así que, como una forma de cortesía, se diseñaron esquelas en las que se les participa del evento pero se les indica que no se los pudo convidar, aunque el presidente les tiene estima y respeto.

Tanto las invitaciones como las esquelas están circulando hace ya varias semanas.

El equipo de transición realizó también los primeros recorridos en las instalaciones del Palacio de Carondelet para definir qué adecuaciones se harán. El primer mes de mandato, Lasso y su esposa se hospedarán en un hotel de Quito, indicó Bonilla.

El presidente electo contó a este Diario, semanas atrás, que construiría una casa en el sector de Puembo, en Pichincha, donde residirá oficialmente, pero esto tomará tiempo. (I)