Tras la victoria del no en las cuatro preguntas del referéndum y consulta popular del 16 de noviembre, el Partido Social Cristiano (PSC) afirmó que los resultados no reflejan un rechazo a la reducción de asambleístas o a los límites al financiamiento público, sino a “una política social y económica que sigue golpeando fuerte a las familias ecuatorianas”.




















