Un cardiodesfibrilador bicameral con un resincronizador cardíaco marca Methronic es el aparato que se le colocó al expresidente Abdalá Bucaram Ortiz en el Houston Methodist Hospital, en Estados Unidos, en septiembre del 2016, para solucionar sus problemas de miocarditis.

La desfibrilación se basa en la aplicación brusca y breve de una corriente eléctrica de alto voltaje para detener y revertir las arritmias cardiacas rápidas, según portales médicos.

En una reciente entrevista con este Diario, Bucaram contaba que este aparato “le salvó la vida” y que por ello hoy en día “está bonito” de salud. Destacaba lo bien que le había quedado pues, a diferencia de otros dispositivos, no se le formó un bulto en el pecho. Y señalaba que el médico que le hizo el procedimiento en Houston, el cardiólogo español Miguel Valderrabano, le había dicho que le tenía uno mejor ya listo.

Estos aparatos, que son una suerte de marcapasos pero más sofisticados, tienen una vida útil de entre cinco y seis años; es decir que, en efecto, ya corresponde hacerle un cambio.

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Él esperaba acudir al mismo hospital estadounidense donde lo atendieron hace seis años “porque la pila de mi marcapasos es especial”. Pero el Departamento de Estado de ese país anunció este 9 de marzo que ha sido declarado como “no elegible” para entrar a su territorio por presuntos actos de corrupción; es decir que tiene vetado su ingreso por un tiempo indefinido.

La medida alcanza a su esposa, María Rosa Pulley, y a sus hijos Jacobo, Abdalá Dalo y Michel Bucaram Pulley.

¿Es absolutamente necesario que él viaje a Estados Unidos para cambiarse el desfibrilador? El doctor Luis Alberto Hallón, quien es jefe de la Unidad de Arritmias del Hospital Luis Vernaza de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, opinó que no, aunque señaló que el aparato electrónico que tiene el exmandatario es realmente sofisticado.

“Este aparato se coloca en Ecuador, toda Latinoamérica, Asia y Europa, en centros de alta complejidad; y el Luis Vernaza posee toda la tecnología del caso, al igual que otras clínicas privadas en el país”, refirió.

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En el Vernaza se colocan al año unos 300 aparatos cardíacos de todo tipo; y como el de Bucaram, unos 25. Y ya va por el segundo trasplante de corazón.

El aparato puede costar unos $ 25.000 localmente, se lo puede adquirir a través de distribuidores.

En los últimos años, Bucaram se efectuó sus controles semestrales en el Vernaza.

El abogado de Bucaram, Alfredo Arboleda, dijo que si el expresidente no puede viajar a Estados Unidos para realizarse el procedimiento, buscarán otras opciones.

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Este Diario conoció que la familia Bucaram pensó en plantear al Gobierno de Estados Unidos que le extendiera una visa humanitaria para movilizarse a ese país, pero esto no se concretó. (I)